Luego de un impasse de algunos meses, en los que varios opinólogos se dedicaron a menudencias varias, vuelve a empezar la operatoria para azuzar a la oposición a coaligarse.
Recordemos: acá, y acá, e inclusive hace mucho tiempo acá, entre otros posts, mencionamos a la oposición y los pedidos, en algún caso velados, de mantener esa unión por el espanto. Se vio marcadamente en las últimas elecciones presidenciales, en donde se preveía el triunfo de Cristina en primera vuelta, y muchos suponían que la única forma de desbarrancar al kirchnerismo era unirse a como de lugar.
Bueno, the opinologists are back! Si señores, vuelve el mensaje de opositores-ponganse-las-pilas, de la mano de un abanderado en estos temas, como Marcos Aguinis.
Resaltan algunos lugares comunes. Por ejemplo, el famoso "el 46% de la gente no voto al gobierno", popularizado por la Pitonisa de Barrio Norte. También las menciones de " monarquía, poder absolutista, culto de la personalidad, presidencia "eterna"", utilizado hasta el hartazgo antes de las elecciones.
"Ya es un dato irrefutable que el temperamento de la Presidenta impide el diálogo", dice Aguinis. Y después de un palito para los opositores ("encerrados en el narcisismo, semiciegos, obstinados, desprovistos de
grandeza, con virtudes disímiles e incompletas, ocupados a tiempo
completo en tareas liliputienses") apela a la inevitable comparación con Venezuela.
Tira "datos". "Cada vez estamos más abajo que Brasil, Chile, Colombia, Perú y hasta Uruguay", explica el pensador, soslayando que estar por abajo de Uruguay es más vergonzoso aun que el resto.
Yo no se si estamos más abajo. Habría que definir, primeramente, abajo respecto de que. No se si el 46% de gente que no votó al oficialismo comparte una misma idea. Justamente ese es el motivo por el que, mientras que Alfonsín sacó 10 y Binner sacó 15, Cristina sacó 54. Tampoco estoy seguro de que ese 54 comparta una misma idea.
Yo si estoy seguro de algunas cosas. La primera es que la oposición, más allá de coaligarse, necesita dirigentes competentes. Dirigentes dispuestos a gobernar (no sólo gobierna el presidente) y a cogobernar más allá de la infame disyuntiva instalada por el kirchnerismo y a la que adscribieron los demás. Dispuestos a apoyar iniciativas válidas, y luchar contra aquellas que no lo son. Vale hacer algunas salvedades; existen dirigentes de mucho valor. Pero son los menos, e incluyo aquí a opositores y oficialistas.
Las alianzas, más allá de "la" Alianza, son herramientas de cuidado. Si se trata de alianzas programáticas, pueden ser válidas. Si es un cúmulo de dirigentes que van juntos porque separados no les da el piné, es hambre para hoy y para mañana.
Estoy seguro, también, de que 54% de los votos es una suma que no debe despreciarse. Aun los que no votamos a Cristina debemos entender que es un triunfo que encierra, si, errores de la oposición, y también aciertos del gobierno. Un gobierno que hasta aquí esquivó muchos de los problemas que se antojaron "inevitables". Y que tiene muchos inconvenientes que no se le critican demasiado.
Pero por sobre todas las cosas estoy seguro de que los debates en los términos en los que los plantea Aguinis son improcedentes. Y frente a eso, rescato a otros, como Mempo Giardinelli, como Martín Caparrós, y algunos otros. Gente que entendió, que entiende desde hace mucho, cuál es la altura a la que tiene que estar el debate.
El resto es propaganda.
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martes, 7 de febrero de 2012
jueves, 20 de octubre de 2011
Es la oposición, estúpido
Así como antes de las Primarias desde ciertos espacios de opinión se instaba a la oposición a coaligarse para derrotar el kirchnerismo por el sólo hecho de quitarlo de en medio, la insistencia de estos mismos espacios y de muchos líderes políticos está ahora en la composición legislativa.
Veamos: Luego de un proceso eleccionario en 2009 que dejó expuestas las miserias más grandes del kirchnerismo (miserias que siguen allí, mayormente), se abrió un período en el que, a diferencia de lo esperado, la oposición siguió su instinto más politiquero y se dedicó a ver quién tenía más larga la lista de seguidores. A río revuelto, ganancia de Cristina.
Esto se reflejó patente en diversos comentarios editoriales, que instaban a la oposición, rejuntada para las elecciones, a mantener la coalición de cara a 2011, como para definitivamente limpiar al gobierno. A medida que los De Narváez, los Solá, los Alfonsín, Los Macri y los Carrió empezaban a pelearse, los opinadores veían con temor como la oposición no daba respuestas. Y sabían (porque no comen vidrio) que cuanto más mostraran la hilacha los unos, más tranquilos podían estar los otros. Por eso la insistencia respecto de esa coalición, y por eso las advertencias hasta el 13 de agosto mismo respecto de lo que iba a pasar si no se ponían las pilas juntos.
(dejo afuera de esto a Binner, que tuvo una actitud a mi gusto diferente. De hecho él encabeza una coalición).
No se pusieron de acuerdo, pasó el 14, e hicieron papelones. Los opinators hicieron llover las críticas como un diluvio, pasaron facturas varias, y omitieron mencionar que, luego de la victoria de Macri en Capital, anticipaban para Cristina una pensión del estado, a cobrar en las Islas Caimán.
Entonces empezó el lobby para, al menos, tener un congreso mixto. Uno en el que se pueda rosquear algo.
Ahora bien: hoy leo esto, de uno de los antonomásicos opinologists. Dice algunas cosas geniales respecto de lo que sucederá inevitablemente si Cristina gana por mucho margen.
- "el Gobierno tendrá fuertes incentivos para conducir la gestión por los bordes mismos de la Constitución". Esta es una crítica que le vengo escuchando a La Nación desde 2009. Supongo que el gobierno es hábil para manejarse "por los bordes mismos de la Constitución" con o sin mayoría.
- "Los partidos de la oposición, por su parte, no sólo estarán en minoría en el recinto de las cámaras y en las comisiones -como ocurrió en otros períodos de la historia-, sino que esa minoría reflejará, además, la situación de extrema fragilidad e internismo en que quedarán colocados esos partidos. Los pases de factura y las búsquedas de nuevos liderazgos no contribuirán, previsiblemente, a una conducción uniforme de esos bloques". Pase de factura retroactivo. "Cómo se les ocurre ser una bolsa de gatos justo ahora?" parece reclamar el párrafo.
- "Normalmente, en este contexto, la Presidenta no tendrá incentivos para gobernar por decretos de necesidad y urgencia. Todo lo que envíe al Congreso le será otorgado. Pero la situación mostrará la debilidad del Congreso". ¿Cuántos DNUs firmó Cristina en la etapa en la que tuvo el Congreso más desfavorable? ¿Cuántos comparados, digamos, con Menem? ¿O con Raúl Alfonsín?
Nadie va a negar que el kirchnerismo gusta de centralizar las decisiones. No creo, por otro lado, que haya gobiernos que gusten de distribuir el poder. Creo. Además, el aire de inevitabilidad me parece agorero, Lilita's style.
Pero el verdadero reclamo a quienes se enojan por la falta de distribución de poder debería ser doble: ¿Qué hicieron para ganarse el voto de la gente, señores opositores? y ¿Por qué habría que darles otra oportunidad de hacer algo que, en la anterior, omitieron en favor de rencillas petiteras?
Es la oposición la que tiene la carga de la prueba. Son los líderes opositores los que tienen que mostrar que están a la altura de las circunstancias. Es hora de que la dirigencia política se ponga a laburar. Mientras tanto, el gobierno va a seguir llevando sus planes adelante, por el simple hecho de que los tienen.
PD: Le doy una buena a Ventura:
- "Muchos jueces son tan sensibles al calor del poder como los más diestros políticos. La Corte y unos pocos magistrados deberán colocar sobre sus espaldas la tarea de controlar los excesos, una labor que, a todas luces, no es sencilla de realizar". La independencia de poderes no es el fuerte del kirchnerismo. Aunque me pregunto qué gobierno de los últimos 20 años si la respetaba...
Veamos: Luego de un proceso eleccionario en 2009 que dejó expuestas las miserias más grandes del kirchnerismo (miserias que siguen allí, mayormente), se abrió un período en el que, a diferencia de lo esperado, la oposición siguió su instinto más politiquero y se dedicó a ver quién tenía más larga la lista de seguidores. A río revuelto, ganancia de Cristina.
Esto se reflejó patente en diversos comentarios editoriales, que instaban a la oposición, rejuntada para las elecciones, a mantener la coalición de cara a 2011, como para definitivamente limpiar al gobierno. A medida que los De Narváez, los Solá, los Alfonsín, Los Macri y los Carrió empezaban a pelearse, los opinadores veían con temor como la oposición no daba respuestas. Y sabían (porque no comen vidrio) que cuanto más mostraran la hilacha los unos, más tranquilos podían estar los otros. Por eso la insistencia respecto de esa coalición, y por eso las advertencias hasta el 13 de agosto mismo respecto de lo que iba a pasar si no se ponían las pilas juntos.
(dejo afuera de esto a Binner, que tuvo una actitud a mi gusto diferente. De hecho él encabeza una coalición).
No se pusieron de acuerdo, pasó el 14, e hicieron papelones. Los opinators hicieron llover las críticas como un diluvio, pasaron facturas varias, y omitieron mencionar que, luego de la victoria de Macri en Capital, anticipaban para Cristina una pensión del estado, a cobrar en las Islas Caimán.
Entonces empezó el lobby para, al menos, tener un congreso mixto. Uno en el que se pueda rosquear algo.
Ahora bien: hoy leo esto, de uno de los antonomásicos opinologists. Dice algunas cosas geniales respecto de lo que sucederá inevitablemente si Cristina gana por mucho margen.
- "el Gobierno tendrá fuertes incentivos para conducir la gestión por los bordes mismos de la Constitución". Esta es una crítica que le vengo escuchando a La Nación desde 2009. Supongo que el gobierno es hábil para manejarse "por los bordes mismos de la Constitución" con o sin mayoría.
- "Los partidos de la oposición, por su parte, no sólo estarán en minoría en el recinto de las cámaras y en las comisiones -como ocurrió en otros períodos de la historia-, sino que esa minoría reflejará, además, la situación de extrema fragilidad e internismo en que quedarán colocados esos partidos. Los pases de factura y las búsquedas de nuevos liderazgos no contribuirán, previsiblemente, a una conducción uniforme de esos bloques". Pase de factura retroactivo. "Cómo se les ocurre ser una bolsa de gatos justo ahora?" parece reclamar el párrafo.
- "Normalmente, en este contexto, la Presidenta no tendrá incentivos para gobernar por decretos de necesidad y urgencia. Todo lo que envíe al Congreso le será otorgado. Pero la situación mostrará la debilidad del Congreso". ¿Cuántos DNUs firmó Cristina en la etapa en la que tuvo el Congreso más desfavorable? ¿Cuántos comparados, digamos, con Menem? ¿O con Raúl Alfonsín?
Nadie va a negar que el kirchnerismo gusta de centralizar las decisiones. No creo, por otro lado, que haya gobiernos que gusten de distribuir el poder. Creo. Además, el aire de inevitabilidad me parece agorero, Lilita's style.
Pero el verdadero reclamo a quienes se enojan por la falta de distribución de poder debería ser doble: ¿Qué hicieron para ganarse el voto de la gente, señores opositores? y ¿Por qué habría que darles otra oportunidad de hacer algo que, en la anterior, omitieron en favor de rencillas petiteras?
Es la oposición la que tiene la carga de la prueba. Son los líderes opositores los que tienen que mostrar que están a la altura de las circunstancias. Es hora de que la dirigencia política se ponga a laburar. Mientras tanto, el gobierno va a seguir llevando sus planes adelante, por el simple hecho de que los tienen.
PD: Le doy una buena a Ventura:
- "Muchos jueces son tan sensibles al calor del poder como los más diestros políticos. La Corte y unos pocos magistrados deberán colocar sobre sus espaldas la tarea de controlar los excesos, una labor que, a todas luces, no es sencilla de realizar". La independencia de poderes no es el fuerte del kirchnerismo. Aunque me pregunto qué gobierno de los últimos 20 años si la respetaba...
martes, 15 de marzo de 2011
Héroe por héroe
Joaquín Morales Solá escribe hoy en La Nación respecto del triunfo en Catamarca por parte del kirchnerismo.
Advierte, ya desde el título, de la "obligación moral" que tiene la oposición de generar una alternativa política distinta a lo que, a su entender, son "la escasa vocación democrática del kirchnerismo" y "la expresión de un modo feudal de conducir una provincia pobre" por parte del gobernador saliente Brizuela del Moral, radical él.
Ante esto, una serie de cosas: coincido con que el kirchnerismo tiene un modo de conducción que es, a mi gusto, excesivamente centralizado. Las decisiones finales se toman desde una mesa chica, sin demasiada participación del resto. Personalmente creo que ese es el modo en que la clase política argentina decide: con su mesa chica, sea esta competente para tomar dicha medida o no. Si no, recuerden el Grupo Sushi de De La Rúa, por poner un ejemplo. En ese sentido, no hubo demasiado cambio desde el kirchnerismo.
Con lo que no estoy de acuerdo es, precisamente, con esto que Morales Solá advierte. La oposición tiene EXACTAMENTE LOS MISMOS OBJETIVOS que el kirchnerismo en cuanto a manejo de poder.
Morales Solá intenta separar a Carrió, a Macri y a otros dirigentes opositores cuando señala que ellos llamaron a "mirar a Catamarca como un ejemplo de lo que la oposición no debería seguir haciendo en los próximos meses". Sin embargo, basta recordar los 77 vetos a leyes de Macri, las intervenciones incesantes de Carrió en su partido, y sucesivos etcéteras, para saber que se trata de palabras de cocodrilo.
El cambio que pueda traer una fuerza política que no sea el kirchnerismo segurá siendo personalizado, porque de un tiempo a esta parte la Argentina elije personas, héroes, no partidos ni ideas. Y los dirigentes políticos ven esta tendencia con buenos ojos, porque los pone en una situación de protagonismo que les fascina.
Entonces, las obligaciones morales de la oposición, por mucho que las desee Malvárez Tejar, son otras. Y punto.
Advierte, ya desde el título, de la "obligación moral" que tiene la oposición de generar una alternativa política distinta a lo que, a su entender, son "la escasa vocación democrática del kirchnerismo" y "la expresión de un modo feudal de conducir una provincia pobre" por parte del gobernador saliente Brizuela del Moral, radical él.
Ante esto, una serie de cosas: coincido con que el kirchnerismo tiene un modo de conducción que es, a mi gusto, excesivamente centralizado. Las decisiones finales se toman desde una mesa chica, sin demasiada participación del resto. Personalmente creo que ese es el modo en que la clase política argentina decide: con su mesa chica, sea esta competente para tomar dicha medida o no. Si no, recuerden el Grupo Sushi de De La Rúa, por poner un ejemplo. En ese sentido, no hubo demasiado cambio desde el kirchnerismo.
Con lo que no estoy de acuerdo es, precisamente, con esto que Morales Solá advierte. La oposición tiene EXACTAMENTE LOS MISMOS OBJETIVOS que el kirchnerismo en cuanto a manejo de poder.
Morales Solá intenta separar a Carrió, a Macri y a otros dirigentes opositores cuando señala que ellos llamaron a "mirar a Catamarca como un ejemplo de lo que la oposición no debería seguir haciendo en los próximos meses". Sin embargo, basta recordar los 77 vetos a leyes de Macri, las intervenciones incesantes de Carrió en su partido, y sucesivos etcéteras, para saber que se trata de palabras de cocodrilo.
El cambio que pueda traer una fuerza política que no sea el kirchnerismo segurá siendo personalizado, porque de un tiempo a esta parte la Argentina elije personas, héroes, no partidos ni ideas. Y los dirigentes políticos ven esta tendencia con buenos ojos, porque los pone en una situación de protagonismo que les fascina.
Entonces, las obligaciones morales de la oposición, por mucho que las desee Malvárez Tejar, son otras. Y punto.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Escobos y Lilitas
Leemos:
El vicepresidente Julio Cobos fracasó ayer en su intento de desplazar al alfonsinista Gerardo Morales de la jefatura del bloque de senadores de la UCR. Morales consiguió que 9 de los 17 miembros de la bancada se expresaran a favor de la continuidad de toda la mesa de conducción. En minoría, el cobismo decidió declararse en “rebeldía” y tras pegar el faltazo a la reunión de bloque, anunció que deliberará por separado en una especie de “sub-bloque”, que luego le comunicará sus decisiones al resto. De esta manera, Cobos se quedó para el año próximo sin la conducción de ninguna de las bancadas, tanto de Diputados como de Senadores.
O sea que Mr Cobos, estoico defensor de la democracia en medio de los rapaces K devoradores de institucionalidad no le dio bola a las decisiones de su (ex? actual?) partido, ni de sus bloques.
Un poco de historia: Elisa Carrió intervino hace poco su partido en Tierra del Fuego, adonde gobierna su ex aliada y actual alineada K Fabiana Ríos. No es la primera vez que Lilita interviene un capítulo de su partido. Desafortunadamente no tenemos recuerdo de cuál, pero alguien escribió alguna vez de todas sus trapisondas. (Si alguien encuentra el link, mandenlón)
Bueno, ahora Cobos ignora las decisiónes de su partido, y arma este supuesto "sub bloque", que va a sesionar separado y luego comunicará sus decisiones al resto.
Esto, una vez más, no es una defensa de nadie. Es una aclaración balanceada, por así decir. Las macanas K pueblan los medios, y está bien que así sea, porque como las brujas, que las hay, las hay.
Ahora, quién tiene el tupé de seguir llamando a Carrió "la esperanza de la democracia" como leí más de una vez? O enarbolar las banderas cobistas como las de un mártir encerrado entre buitres?
La tentación de no buscar consensos es muy grande. Recuérdenlo.
El vicepresidente Julio Cobos fracasó ayer en su intento de desplazar al alfonsinista Gerardo Morales de la jefatura del bloque de senadores de la UCR. Morales consiguió que 9 de los 17 miembros de la bancada se expresaran a favor de la continuidad de toda la mesa de conducción. En minoría, el cobismo decidió declararse en “rebeldía” y tras pegar el faltazo a la reunión de bloque, anunció que deliberará por separado en una especie de “sub-bloque”, que luego le comunicará sus decisiones al resto. De esta manera, Cobos se quedó para el año próximo sin la conducción de ninguna de las bancadas, tanto de Diputados como de Senadores.
O sea que Mr Cobos, estoico defensor de la democracia en medio de los rapaces K devoradores de institucionalidad no le dio bola a las decisiones de su (ex? actual?) partido, ni de sus bloques.
Un poco de historia: Elisa Carrió intervino hace poco su partido en Tierra del Fuego, adonde gobierna su ex aliada y actual alineada K Fabiana Ríos. No es la primera vez que Lilita interviene un capítulo de su partido. Desafortunadamente no tenemos recuerdo de cuál, pero alguien escribió alguna vez de todas sus trapisondas. (Si alguien encuentra el link, mandenlón)
Bueno, ahora Cobos ignora las decisiónes de su partido, y arma este supuesto "sub bloque", que va a sesionar separado y luego comunicará sus decisiones al resto.
Esto, una vez más, no es una defensa de nadie. Es una aclaración balanceada, por así decir. Las macanas K pueblan los medios, y está bien que así sea, porque como las brujas, que las hay, las hay.
Ahora, quién tiene el tupé de seguir llamando a Carrió "la esperanza de la democracia" como leí más de una vez? O enarbolar las banderas cobistas como las de un mártir encerrado entre buitres?
La tentación de no buscar consensos es muy grande. Recuérdenlo.
viernes, 15 de octubre de 2010
Billetera mata opositor
Leemos esta nota de Martín Kanenguiser en La Nación. Y coincidimos.
Ya habíamos hablado en la Varietè de que todo el mundo resiste al archivo, porque por más que el archivo delate incongruencias, nadie se rasga las vestiduras por eso.
Ahora, Kanenguiser repasa, a propósito de las críticas a la oposición por el 82%, una serie de apoyos para nada progresistas de los Kirchner y su entorno. Y, repetimos, tiene razón. Porque (acá se aplica perfectamente) se puede hacer progresismo y tener en el prontuario el apoyo a la venta de YPF. De la misma manera que se puede aprobar el 82% con similar historial. Todo vale.
Por eso, me parece que lo fundamental acá son dos cosas, ambas relacionadas con el financiamiento:
1.- ¿Si la fuente de financiamiento es tan clara como dicen De Narváez, Pino, y tantos otros, por que NO APARECE EN LA LEY? Yo les hice esa pregunta via Twitter a Martin Redrado y a Pino Solanas, y no tuve respuesta.
2.- El gobierno usa la plata del Anses para cosas que no son previsionales ¿Por que no buscar el financiamiento por ese lado, y ponerlo en la ley? Se me ocurre que la respuesta tiene que ver con esto, que dijimos en la Varietè en abril.
En definitiva, esto es una pelea por la billetera. No por los jubilados, ni por el modelo, ni eso. Por la BI-LLE-TE-RA.
Eso.
Ya habíamos hablado en la Varietè de que todo el mundo resiste al archivo, porque por más que el archivo delate incongruencias, nadie se rasga las vestiduras por eso.
Ahora, Kanenguiser repasa, a propósito de las críticas a la oposición por el 82%, una serie de apoyos para nada progresistas de los Kirchner y su entorno. Y, repetimos, tiene razón. Porque (acá se aplica perfectamente) se puede hacer progresismo y tener en el prontuario el apoyo a la venta de YPF. De la misma manera que se puede aprobar el 82% con similar historial. Todo vale.
Por eso, me parece que lo fundamental acá son dos cosas, ambas relacionadas con el financiamiento:
1.- ¿Si la fuente de financiamiento es tan clara como dicen De Narváez, Pino, y tantos otros, por que NO APARECE EN LA LEY? Yo les hice esa pregunta via Twitter a Martin Redrado y a Pino Solanas, y no tuve respuesta.
2.- El gobierno usa la plata del Anses para cosas que no son previsionales ¿Por que no buscar el financiamiento por ese lado, y ponerlo en la ley? Se me ocurre que la respuesta tiene que ver con esto, que dijimos en la Varietè en abril.
En definitiva, esto es una pelea por la billetera. No por los jubilados, ni por el modelo, ni eso. Por la BI-LLE-TE-RA.
Eso.
jueves, 19 de agosto de 2010
Favores y favores
¿Se acuerda cómo, desde la Varietè avisábamos que la oposición se manejaba como una bolsa de gatos, y las Alianzas electorales eran sólo eso? Si no se acuerda, fue acá y acá, entre otras. La Varietè no se adjudica ningún mérito por este aviso. Cualquiera con dos dedos de frente sabía que esos rejuntes no duraban.
Bueno, hoy leo en La Nación una nota de Luis Majul (si, yo tampoco me lo banco mucho, pero acá está ok, digamos). El artículo está empapado de la línea editorial de la Tribuna de Doctrina, que castiga a la oposición por no articularse para desbaratar electoralmente al armado K.
Más allá de las definiciones que hace Majul, es cierto que las peleas en los diferentes frentes opositores le está haciendo el caldo gordo al gobierno, pero me cuesta creer que eso no haya sido evidente desde antes de las últimas legislativas. Supongo que mucha gente votó a ese armado berretón porque intuyó que así castigaba al gobierno, y tenían razón, quizás. Pero quizás hay algo más.
Me pregunto: ¿le vino bien al kirchnerismo perder las legislativas? Digo ¿Lo obligó a trabajar por una "re-legitimación" que de otro modo no hubiese necesitado? Creo que el primer favor que la oposición le hace al Gobierno es ese: ganarle con un armado dispar, que permita la recuperación entre elecciones. Una recuperación basada en partes iguales por los aciertos del gobierno en ese momento frente al avance timorato de los demás actores políticos.
Y digo esto por los números que Néstor y Cristina tienen hasta hoy, independientemente de lo que pase en 2011.
Reconozco que es un post que abre interrogantes y que puede estar medio incompleto. Pero esa es nuestra idea: empezar el debate, armar batahola (hermosa palabra...)
Bueno, hoy leo en La Nación una nota de Luis Majul (si, yo tampoco me lo banco mucho, pero acá está ok, digamos). El artículo está empapado de la línea editorial de la Tribuna de Doctrina, que castiga a la oposición por no articularse para desbaratar electoralmente al armado K.
Más allá de las definiciones que hace Majul, es cierto que las peleas en los diferentes frentes opositores le está haciendo el caldo gordo al gobierno, pero me cuesta creer que eso no haya sido evidente desde antes de las últimas legislativas. Supongo que mucha gente votó a ese armado berretón porque intuyó que así castigaba al gobierno, y tenían razón, quizás. Pero quizás hay algo más.
Me pregunto: ¿le vino bien al kirchnerismo perder las legislativas? Digo ¿Lo obligó a trabajar por una "re-legitimación" que de otro modo no hubiese necesitado? Creo que el primer favor que la oposición le hace al Gobierno es ese: ganarle con un armado dispar, que permita la recuperación entre elecciones. Una recuperación basada en partes iguales por los aciertos del gobierno en ese momento frente al avance timorato de los demás actores políticos.
Y digo esto por los números que Néstor y Cristina tienen hasta hoy, independientemente de lo que pase en 2011.
Reconozco que es un post que abre interrogantes y que puede estar medio incompleto. Pero esa es nuestra idea: empezar el debate, armar batahola (hermosa palabra...)
miércoles, 12 de mayo de 2010
Borocotó y la misma vara
Resulta que, hace unos días, el senador opositor por el PRO Samuel Cabanchik se reunió con Aníbal Fernández y la Presidenta. Se expresó además en contra de algunas cosas del macrismo, y de algunas otras del kirchnerismo. También declaró que él no pidió una reunión. Textual:
"Yo no pedí la reunión, le mandé una nota (a Aníbal Fernández) reclamándole que asumiera su responsabilidad política consagrada constitucionalmente y facilitando el trabajo en el Congreso debido a la obstrucción que generaba el oficialismo".
Le ofrecieron una reunión y fue. Inmediatamente empezaron a acusarlo de "borocotización". O sea, de cambiar de caballo en el medio del río.
Por otro lado, la senadora Adriana Bortolozzi, que fue quién dio quórum a la oposición para la aprobación en dicha cámara del impuesto al cheque, habló ayer en el programa de Mirtha Legrand. Y volvió a hacer centro en el oficialismo. Textuales:
"Hay gente que hace negocios a expensas de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner". "Me da miedo que no haya libertad de expresión".
No escuché críticas de "borocotización" en ningún lado, che.
Primero lo primero
Ahora, inicialmente elucidemos algo: los senadores laburan de sesionar. Si no van, es como faltar al laburo. Esto NO es lo mismo que no dar quórum. No dar quorum es una herramienta de la labor parlamentaria. La usa el gobierno, y la oposición, en todos los países con regímenes similares del planeta. Puede que no nos guste, pero existe.
Por otro lado, los senadores votan lo que se les canta el culo. Si Bortolozzi quiere dar quórum en el cheque, o Cabanchik reunirse con Aníbal, o con Moreno, es un tema de ellos. Me enfurece que la disciplina partidaria llegue a tales niveles que pueda decirse sin enrojecimientos que "en el matrimonio gay se puede votar a conciencia". Esto significa que, en otros temas, se vota sin conciencia, o con una prestada. Si cada bloque utiliza un sólo cerebro para votar las propuestas, entiendo mucho mejor por qué estamos como estamos.
Ok, no soy tan naif. Entiendo que el funcionamiento partidario es ese. Entiendo también que la teoría indica que los partidos han discutido las cosas antes de votarlas en el recinto. Pero, aparentemente, eso no es tan así.
Eduardo Lorenzo
Sos el nuevo Borocotó? Depende de a quién traiciones. Si traicionás al PRO, sos un borocotazo en contra. Ahora, si traicionás al gobierno sos víctima del Club de los Malos.
Ah, si?
"Yo no pedí la reunión, le mandé una nota (a Aníbal Fernández) reclamándole que asumiera su responsabilidad política consagrada constitucionalmente y facilitando el trabajo en el Congreso debido a la obstrucción que generaba el oficialismo".
Le ofrecieron una reunión y fue. Inmediatamente empezaron a acusarlo de "borocotización". O sea, de cambiar de caballo en el medio del río.
Por otro lado, la senadora Adriana Bortolozzi, que fue quién dio quórum a la oposición para la aprobación en dicha cámara del impuesto al cheque, habló ayer en el programa de Mirtha Legrand. Y volvió a hacer centro en el oficialismo. Textuales:
"Hay gente que hace negocios a expensas de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner". "Me da miedo que no haya libertad de expresión".
No escuché críticas de "borocotización" en ningún lado, che.
Primero lo primero
Ahora, inicialmente elucidemos algo: los senadores laburan de sesionar. Si no van, es como faltar al laburo. Esto NO es lo mismo que no dar quórum. No dar quorum es una herramienta de la labor parlamentaria. La usa el gobierno, y la oposición, en todos los países con regímenes similares del planeta. Puede que no nos guste, pero existe.
Por otro lado, los senadores votan lo que se les canta el culo. Si Bortolozzi quiere dar quórum en el cheque, o Cabanchik reunirse con Aníbal, o con Moreno, es un tema de ellos. Me enfurece que la disciplina partidaria llegue a tales niveles que pueda decirse sin enrojecimientos que "en el matrimonio gay se puede votar a conciencia". Esto significa que, en otros temas, se vota sin conciencia, o con una prestada. Si cada bloque utiliza un sólo cerebro para votar las propuestas, entiendo mucho mejor por qué estamos como estamos.
Ok, no soy tan naif. Entiendo que el funcionamiento partidario es ese. Entiendo también que la teoría indica que los partidos han discutido las cosas antes de votarlas en el recinto. Pero, aparentemente, eso no es tan así.
Eduardo Lorenzo
Sos el nuevo Borocotó? Depende de a quién traiciones. Si traicionás al PRO, sos un borocotazo en contra. Ahora, si traicionás al gobierno sos víctima del Club de los Malos.
Ah, si?
jueves, 22 de octubre de 2009
Lobo suelto
Es Vox Populi la indignación de un sector de la Coalición Cívica y del Partido Radical respecto a lo que ellos llaman una "escalada de violencia política".
Frente a eso, desde la Varietè señalamos con profundidad política que los dichos de Carrió y Morales (no ponemos link; están igual en todos lados) son una paparruchada. Un intento vil por instalar el miedo, una manera de acusar a entidades de la sociedad civil y del tercer sector que están haciendo cosas, y muchas. Y que además se ponen a disposición de quién así lo requiera, para que se auditen sus actividades.
Violencia es mentir.
Gracias a Datos Duros
Frente a eso, desde la Varietè señalamos con profundidad política que los dichos de Carrió y Morales (no ponemos link; están igual en todos lados) son una paparruchada. Un intento vil por instalar el miedo, una manera de acusar a entidades de la sociedad civil y del tercer sector que están haciendo cosas, y muchas. Y que además se ponen a disposición de quién así lo requiera, para que se auditen sus actividades.
Violencia es mentir.
Gracias a Datos Duros
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