martes, 28 de diciembre de 2010
Paisaje ferroviario
Una pareja se da un beso casto, intentando no subir más la temperatura.
Una mujer sostiene a un chico de pocos meses. El nene expía las ganas de llorar que tiene todo el vagón. Chilla, se retuerce. Tiene calor. La madre juguetea con el celular.
Otro padre agita una remera para darles algo de viento a los 4 chicos que se amontonan alrededor de la madre, sobre su falda o en el cochecito doble.
En casa posiblemente no haya luz. Diciembre volvió a morder.
En medio de todo, un nene de unos 3 años sufre. Lo veo en sus ojos vidriosos, en sus sienes empapadas, en el puchero que se dibuja en su boca. Nadie lo abanica. Nadie le presta demasiada atención.
Ahora siento el olor a cerveza y veo que dos asientos más allá un hombre bebe de una lata. Mi estación parece alejarse a medida que el tren avanza.
Mientras el costado de mi camisa se humedece, me siento culpable.
jueves, 19 de noviembre de 2009
A veces pasa
Después de Lomas vino Banfield y después de Banfield, Escalada, en esa secuencia aburrida e inevitable. El claqueteo de los rieles y las ruedas no ayudaba, y las nubes tampoco.
El destino de esa mañana era inexorable, hasta que subiste al tren.
Es difícil describirlo (no creo poder lograrlo). Las nubes no se abrieron, ni el clima mejoró. De hecho, el calor siguió siendo insoportable, y el ruido en el vagón, implacable . Pero, como una foto mal sacada, todo perdió definición. Y de repente lo único distinguible eran tus ojos, lo único cierto era tu perfume, el único calor era la tibia caricia de tu cuerpo en medio de los impiadosos vaivenes.
El tren siguió su destino, creo, mientras cruzábamos pocas miradas y ni una sonrisa. El movimiento te llevó más cerca de mi, y no te apartaste. En mi locura transitoria puedo creer que preferiste mi cercanía a la del resto.
Por cuatro estaciones el mundo fue mejor, y Plaza Constitución trajo realidad. Y otra vez el mismo tren, la misma gente, y ese calor...
jueves, 8 de octubre de 2009
RECOTRANS
Es importante ubicarse en una posición perpendicular respecto de la dirección en la que viaja el vehículo.
Comentario: Esto tiene dos objetivos. El primero es evitar caerse hacia adelante o hacia atrás, al ofrecer resistencia a la inercia. La segunda es que, al estar todos los pasajeros en la misma dirección, se optimiza el lugar dentro del vehículo.
Bolsos, carteras, carpetas número 6 y demás utensilios deben ser colocados en los estantes ad hoc, o en su defecto, en el piso. Sólo se podrá llevar elementos colgados de los hombros en caso de que el tren cuente con lugar suficiente para no golpear a nadie.
Del proceder en andenes, paradas o terminales:
Defina su trayecto antes de ingresar al andén/parada.
Comentario: Si usted no hace tal cosa, demorará innecesariamente a los demás pasajeros, y puede provocar accidentes, sobre todo en la zona de su cráneo.
Lleve el dinero del pasaje a mano, y tenga claro su costo.
Comentario: No importa si no es justo, pero si lo tiene a mano, colaborará nuevamente con la rapidez del trámite.
No se detenga en zonas de tránsito.
Comentario: Si usted está indeciso y se detiene a pensar en el medio de una escalera que debe ser usada por el resto de un tren, es usted un nabo.
Preste atención al caminar y desplazarse.
Comentario: en breve, no boludee.
martes, 6 de octubre de 2009
RECOTRANS
No vamos a ponerlas todas juntas en un sólo post, porque sería un embole (aunque el enfoque seleccionado tampoco garantiza que no lo sea). En fin, la idea es ir debatiendo y agregando reglas que desde la Varietè hemos pensado, más algunas a pedido del (exiguo) público. Queremos aclarar que el orden de publicación no tiene relación directa con su importancia; las mandamos a medida que se nos ocurren, bah.
Sin más demora, la primera.
De la ubicación en el vehículo.
Es deseable que el pasajero no se pare en la puerta de los vehículos del transporte público, a fin de evitar bloquear las puertas de ascenso/descenso.
Comentario: Si puede ubicarse lejos de la puerta, hágalo, a fin de que no lo empujen al subir o bajar. Esta es una regla enunciada vulgarmente por choferes de colectivos, que siempre piden "un pasito para el fondo".
Si usted sube a un vehículo lleno, y encuentra imposible alejarse de la puerta, sepa que deberá ceder el paso sin excepción y sin que el resto del pasaje se lo requiera.
Comentario: Si en el tren lleno usted viaja contra la puerta, es necesario que permita el descenso del pasaje, aunque eso implique descender temporariamente del vehículo. Pararse contra la puerta en un vagón vacío, o no ceder el paso son clásicas vigilanteadas de pasajero. Sin embargo, a más de 1 (un) metro de la puerta, será necesario que quién descienda utilice la palabra "permiso", ya que se considerará que la persona en cuestión no está bloqueando el paso necesariamente.
Si usted sube a un vehículo que, sabe, se llenará, y usted realizará un trayecto corto en dicha formación, debe quedarse cerca de la puerta, a fin de comunicar a todos su intención. Esto lo obligará a cumplir con las reglas señaladas arriba. Del mismo modo, si usted va a viajar un rato, vaya pal' fondo, no más.
Las anillas o pasamanos que los transportes públicos tienen para agarrarse suponen un espacio aéreo adyacente. Esto significa que la zona inmediatamente aledaña a determinada anilla es la que debe utilizarse en cada caso. Es por eso que tomarse de una anilla desde una zona alejada o no adyacente constituye un error.
Comentario: Sólo podrá tomarse de una anilla no adyacente si no hubiese riesgo para el físico de otros pasajeros. Si podrá tomarse de la anilla de otro pasajero, en caso de necesidad, pero evitando el contacto de manos (salvo que sea una minita/chabón, y usted esté de ánimo para intentar algo).
Comentario de lectores: Antes de tocarle la mano a un desconocido, háblele.
En los asientos, usted debe permitir que las personas se tomen de las manijas que suelen tener los asientos. Esto es de gran ayuda para personas de baja estatura. Asimismo, le advertimos que los asientos reservados para personas con movilidad reducida tienen un poderoso efecto somnífero, por lo que recomendamos permanecer alerta, a fin de no quedar como un desconsiderado de mierda.
Continuará
martes, 15 de enero de 2008
Fotos
No era hermosa. Lucía cansada, como si el calor la afectara particularmente. Pero tenía labios formados, facciones esbeltas y piel bronceada. Puede decirse que era bonita. Pero eso no es lo importante.
En uno de sus repentinos movimientos, abrió los ojos y me miró. Es probable que se trate de una ilusión mía, pero tengo la impresión de que en ese momento, mostró una leve, levísima sonrisa ¿Puede ser?
jueves, 6 de diciembre de 2007
Estaciones fantasma
Gerli se llama así porque Antonio Gerli era dueño de las tierras dónde se asienta la ciudad actual, en parte al menos. Tiene un equipo de fútbol aguerrido, el Provenir.
He pasado por Gerli a diferentes horas, en diferentes días, en verano, invierno, hora pico, domingo a la mañana. Nunca, NUNCA suben más de 10 personas al tren, como muchi¡isimo. La otra desventaja increíble es que sólo recuerdo una oportunidad en la que subió una mina linda.
Yrigoyen se llama así por Hipólito. Si no saben quién es repasen historia del secundario. Cuando uno se baja va a parar a Barracas, barrio sórdido y fabril, con menos onda que Sarandí un martes a las 4 AM. Lo único copado que tiene Yrigoyen es que tiene un muy bonito blog que narra historias sucedidas o relacionadas con ella. Como imaginarán, casi nadie sube ni baja en esta estación
De hecho, en alguna época no todos los trenes paraban en estos inhóspitos lugares.
La pregunta que hago es: ¿Cuál es el motivo de la existencia de estas estaciones? ¿Quién eligió el emplazamiento que tienen? ¿que onda?