El domingo salió en La Nación una nota de John Carlin, que también fue publicada en El País de España, titulada "Conspiraciones, Conspiraciones". Se refiere a las declaraciones de Vladimir Putin respecto de la estrategia de Estados Unidos para que, investigación de corrupción mediante, el mundial 2018 no se desarrolle en Rusia.
Es posible que yo me esté equivocando (ha sucedido en otras oportunidades) pero me parece ineludible el tono irónico de Carlin. Arranca la nota con el siguiente párrafo:
"Hay quien se traga la versión de Vladimir Putin de que la operación legal liderada por el FBI y la fiscal general estadounidense Loretta Lynch contra los corruptos de la FIFA es, en el fondo, una maniobra geopolítica para impedir que el Mundial de 2018 se celebre en Rusia. Bien. Todo es posible. Propongamos otras teorías conspirativas."
El uso del verbo "traga" es, creo elocuente.
Ahora bien, esto no necesariamente significa que, por descreer de Carlin, le creemos a Putin. Evidentemente, el mandatario ruso intenta llevar agua para su molino. No tiene por qué tener razón.
Sin embargo, creemos que es posible pensar que Estados Unidos está investigando a la FIFA luego de haberse quedado calentitos por no poder ser ellos quienes organicen el mundial, tras la votación perdida ante Qatar. En esta nota, de Ezequiel Fernández Moores, también en La Nación, se cuenta un poco de este tema. Y en esta otra agrega algunos datos que, al menos, ponen en tela de juicio esto de "la policía del mundo", postura por default de Estados Unidos.
Abajo les voy a adjuntar un video de Jon Stewart. Ahi repasa una serie de puntos que suenan interesantes. Como el video está en inglés solamente, describo lo principal.
Primero, Stewart señala (mediante un sketch que recomiendo) que la investigación demoró 24 años. Para que usted tenga una idea, Maradona aún jugaba al fútbol, Pablo Aimar tenía 11 años, y a Racing le faltaban 10 para volver a salir campeón.
Luego, Stewart se pregunta por qué la justicia norteamericana está conduciendo esta investigación. La respuesta es que las operaciones financieras se planearon y se realizaron en entidades norteamericanas. "Los estadounidenses tal vez no miremos soccer, pero gustosamente - más aún, con entusiasmo- financiaremos y lavaremos su sucio, sucio dinero", se burla el conductor.
En efecto, mientras los sobornos en la FIFA están siendo investigados y sus responsables con pedido de cárcel, muchos banqueros han pagado (severas, cierto) multas por malversaciones que dejaron en ruinas a los mercados globales, por manejar fondos de países asociados con el terrorismo, o incluso por mediar en las operaciones de lavado del fútbol. "Si te metés con el deporte, vas a ir a la cárcel; si sos parte de una institución financiera que lavó el dinero de los que se metieron con el deporte, te vas a ir de vacaciones, y algunos de ustedes deberán buscar empleo en Monster.com".
Volvemos a la nota de Carlin.
"O tal vez no haya nada. Cabe siempre la posibilidad de que se trate de una investigación judicial y nada más. A veces, como nos recordó Freud, un puro es solamente un puro.", cierra el periodista.
Disentimos. A estos niveles, nunca se trata de "una investigación y nada más". Creemos que la investigación tiene una base sólida: la FIFA es corrupta. Pero creemos que el momento elegido para llevarla adelante no es casual. Y que el blanco tampoco lo es. Y además, investigar a la FIFA a estos niveles y omitir pesquisas similares puertas adentro es tan norteamericano como el hockey sobre hielo.
Durante años, investigadores, periodistas, y otros interesados señalaron en libros, notas e informes que la FIFA no era trigo limpio. Estados Unidos, se ve, estaba atrasado con la lectura.
(El video de Stewart)
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martes, 2 de junio de 2015
jueves, 10 de julio de 2014
Mascherano
#Maschefacts es TT en la Argentina. La mayoría de esos tweets colocan a Javier Mascherano en una posición de poderoso guerrero, prepotente luchador, etc.
Sólo quería recordarles que Masche es un tipo humilde, honesto, para nada prepotente, y poco afecto a los elogios para con su persona. Y con eso logró llegar hasta adonde hoy está.
Sólo quería recordarles que Masche es un tipo humilde, honesto, para nada prepotente, y poco afecto a los elogios para con su persona. Y con eso logró llegar hasta adonde hoy está.
miércoles, 18 de junio de 2014
Julio (Parte II)
(Electrizante parte I)
-
Julio,
no podemos
-
No
sólo podemos, sino que pudimos – respondió Julio, abúlico pero tenaz
-
¿A
que viene esto de repente?
-
Sepp,
tengo 86 años. Esta vez, mi retiro es cierto. No me queda demasiado, ni de
carrera ni de vida. Quiero cerrar mi ciclo con un éxito. Quiero que no queden
dudas de quién fue el mejor.
-
Podemos
pensar en mundiales de clubes, en Copas…
-
No,
no – Interrumpió Julio – Mundiales de Clubes, Copas, campeonatos locales. Esos
son méritos de los clubes. Yo necesito los 7 partidos y el Campeonato. Es así
Sepp empezó
a desesperar. Sabía las respuestas a sus objeciones antes de que Julio las
dijera. Son las mismas objeciones que él habría esgrimido. Son las mismas que
él había esgrimido, cuando los favores los pedía él.
-
Julio,
estamos ante los ojos del mundo. No podemos hacer eso
-
La Selección está bien. Va a ubicarse entre los
8 mejores sin ayuda, estimo. A partir de ahí, intervenimos.
-
¡Esos
partidos los mira todo el planeta! – levantó la voz Sepp. A Julio no le gustó.
Frunció el ceño
-
Durante
mucho tiempo descuidé el frente interno, convencido de que lo tenía bajo
control. Le dimos espacio a otros equipos, se homogeneizó el nivel regional de
las selecciones, las eliminatorias fueron más atractivas, etc. Yo manejé lo
mío, con solvencia. Nunca tuvimos drama. Todo eso repercutió bien en vos. Te
ayudó a mantener tu puesto. Mis votos te ayudaron a mantener tu puesto y te van a ayudar a volver a mantenerlo en la próxima elección– a
medida que avanzaba en su exposición, la voz de Julio se iba endureciendo.
-
No
me podés reclamar esto ahora
-
Si,
puedo. A vos, a Joao, a todos los anteriores ¿O te olvidás del 0-5 de local?
¿Del 0-1 con Camerún, cuando tanto querían que África tenga protagonistas? ¿De
Codesal? ¿De que tuve que entregar la cabeza de nuestro máximo ídolo por un
mundial que se definió por penales? ¿de Rusia y de Qatar?
-
Hay
otros intereses. El local tiene elecciones cruciales muy cerca.
-
Nosotros
también. Y te recuerdo que en nuestro caso se juega la plata del fútbol local.
-
Están
tirando gases, encerrando, matando gente. Una derrota sería catastrófica.
Tendríamos que irnos los dos
-
Seguramente
vas a encontrar la forma de zafar, como otras veces – dijo Julio, sin demasiada
convicción.
Sepp
balanceó sus posibilidades. Este hombre tenía en su poder una billetera que
podía hacerlo tambalear. Le quedaba poco tiempo, pero era suficiente. Le podía
voltear dos mundiales que ya tenían suficientes problemas. En definitiva, le
podía complicar su (tampoco demasiado larga) carrera.
Julio
pareció notar las dudas
-
Sepp,
querido, tranquilo, quedan unos meses. No tenés que definirlo ahora. Hablalo por tu
lado, yo lo veo con mi gente, y nos volvemos a reunir. Pensálo.
Julio se
levantó. Se acomodó el saco, y enfiló para la puerta. Los grandotes de negro lo
rodearon, y salió al ascensor.
lunes, 16 de junio de 2014
Julio (Parte I)
El hombre
se bajó de un auto oscuro. Le abrieron la puerta y asomó, con un traje gris y
una corbata azul con pintitas. El invierno boreal golpeaba duramente a la
pintoresca ciudad europea, por lo que se acomodó las solapas y caminó hacia la
puerta vidriada.
El edificio
era una mezcla entre lo típico y lo moderno. Un techo de tejas a dos aguas
terminaba en una especie de pecera. El hombre, viejo conocedor de las oficinas,
atravesó el lobby mirando sin mirar, como hacemos todos en aquellos lugares que
ya nos acostumbraron (o que ya nos aburrieron). Lo seguía un séquito de
hombretones de negro, con auriculares. Subieron todos a un ascensor.
Bajaron
directamente en una oficina. Con el paso lento de un hombre de 86, se dirigió
hacia un escritorio detrás del cuál aguardaba su interlocutor, apenas unos años
menos viejo. Los gorilas se mantuvieron a distancia.
¿Qué decir
de la oficina? Clásica. Mucha madera, alfombras, tapices. Dinero, esencialmente
dinero. Un ventanal enorme dominaba los jardines.
Estos dos
hombres, que en público estrechaban manos, aquí en cambio sonrieron
cansadamente y ocuparon sillas a ambos lados del escritorio de roble. Ambos
compartían la actividad desde hacía mucho tiempo, y se conocían profundamente.
Los dos habían estado sentados en esas mismas sillas muchísimas veces y habían
tomado decisiones que afectaban los destinos de millones de personas como quién
decide cortar el café con un poco de leche. Ser el tipo más poderoso del mundo
puede, eventualmente, convertirse en una rutina.
-
Sepp
– dijo el recién llegado a su anfitrión – necesito jugar los 7 partidos.
-
¿Qué?
– respondió este, en castellano pero con un fuerte acento francés
-
Lo
que te digo, querido. Necesito que la Selección juegue los 7 partidos. Y que salga
campeona, si podemos arreglarlo – repitió el primero, sin modificar su
semblante ni su mirada lacónica.
La mirada
de Sepp se volvió torva. Desde el minuto mismo en que asumió su puesto sabía
que algún día iba a tener que lidiar con una situación como esta. “No firmes
con la boca cheques que tu culo no puede pagar” dicen los estadounidenses. Sepp
se sintió, de repente, sin fondos.
(En breve, la parte II)
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