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viernes, 25 de septiembre de 2009

Bonzo

El otro día hablábamos de Hendrix, de su influencia, de cómo todos los guitarristas quisimos ser él, y luego nos conformamos con tocar en fogones.
Bueno, hoy vamos a hablar de un héroe similar, pero para los bateros.

Se trata de John Bonham, "Bonzo". Nació en 1948 en Inglaterra, y en la segunda mitad de los '60 Robert Plant lo recomendó como batero para la nueva banda que tenían con John Paul Jones y Jimmi Page. Y así, datos más, datos menos, nació la banda de rock que refundó el género. Led Zeppelin.

Un 25 de septiembre Bonzo se murió en la mansión de Page, ahogado en su propio vómito, y pasó a la historia, tal vez más que ningún otro batero, salvo Ringo, quizás. Y si bien el Fab Four fue importante, Bonham modificó la forma de tocar la batería de todos los bateros desde entonces, mucho más que Starr.

Les dejamos un temón, a la salud de un grande

domingo, 8 de marzo de 2009

Como armar una banda de Rock Capítulo 3

Si bien frontman y violero son los que más minas levantan y los que más crédito y popularidad reciben, el rock guarda muchas sorpresas. Una de esas es el batero. En la Varietè vamos a aventurar una hipótesis: las grandes bandas tienen el batero que necesitan.

A qué nos referimos? En general el cantante y el primera guitarra tienen ese derroche de carisma, ese (en algunos casos) exceso de protagonismo, esa habilidad para comerse el escenario, musical e histriónicamente. En esos casos, un baterista showman, un tipo que haga bungee-jumping desde la jirafa todo el tiempo, es demasiado.

Por eso el batero tiene que dosificar. Inicialmente, tiene que ser una pared de sonido. Todo lo que hagan los demás se apoya en que él no afloje, no se caiga, no se pierda. "Máquina de escupir ritmo", decían unos amigos.

Además: Ustedes se imaginan a Genesis con un Charlie Watts? A Queen con un Ringo Starr? No. Y viceversa: Stewart Copeland no podría haber tocado con The Beatles, porque se hubiese frustrado al segundo show. Los Cuatro de Liverpool necesitaban un batero “de clase turista”, porque si no era como jugar con Pelé, Maradona, Johan Cruyff y Distéfano. Es demasiado.

Entonces, es clave que el batero sea lo que la banda necesita. Que sepa cuando meter, cuando hacer show, y cuando acompañar. Un batero tiene, más que ser un pulpo, la necesidad de ser un músico.

Para ejemplificar lo que estamos diciendo, vamos a poner a un baterista de los más ruidosos de la historia. Un tipo que cambió la forma de tocar la batería en la suya y todas las bandas de rock que siguieron. Y sin embargo, era un músico, alguien que sabía como hacer que todo lo que su banda tiraba sonara a uno sólo.

Solamente por eso, le estaremos eternamente agradecidos.

Ah, no se preocupen. Antes de que termine el día se viene el Gloomy Sunday...

jueves, 22 de enero de 2009

Realeza del Rock

En el Royal Albert Hall tocan solamente los que saben. O sea, es cierto que han tocado algunos pescados, y que la realeza no sabe de nada más que de generar escándalos, salir en la revista Hola y quedarse con el dinero de la gente. Pero desde su creación en 1871 el teatro más famoso del mundo suele asegurar espectáculos de calidad.
Sin embargo, hay ocasiones en las que quienes tocan en un escenario son los que lo hacen grande. Inclusive cuando hacen canciones que no les pertenecen.
Lo que tenemos a continuación es una versión del clásico de Little Richard, "Long Tall Sally", un tema que cuando salió en los amaneceres del rock hizo estragos.
Precisamente estragos causaron los intérpretes del tema en esta ocasión, en el mismísimo escenario que rinde homenaje al esposo de la reina Victoria. Reinventaron un clásico, como sólo ellos podrían haberlo hecho. O bueno, tal vez como sólo ellos y The Beatles podrían haberlo hecho.
¿Los elegidos de hoy? Page, Plant, Jones y Bonham. Led Zeppelin.