Mostrando entradas con la etiqueta amigos. Mostrar todas las entradas
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viernes, 8 de abril de 2016
I've got a feelin
Llegás de la oficina un día cualquiera. No mucho laburo, el derroche de tiempo de siempre en el viaje de vuelta, esperando ver a tu hija y a tu vieja, que la está cuidando.
Toca Paul McCartney en dos meses. Pero sabés que no vas a ir. La más barata sale luca 300, más costo, más viaje; olvidate. Tenés otros gastos. Gastos que, ojo, querés hacer. Cosas de tu casa, de tu hija, de tu familia. Elegiste otras cosas.
Toda elección implica una perdida. Y a Paul esta vez te lo perdés.
Llegás, digo, a tu casa. Y llegan tu hermano y su novia, a darle un regalo a tu hija. Tu vieja insistió en que los vieras, "tu hermano me dijo que tiene que hablar con vos". Pero no sospechaste de eso. Capaz un poco si de tu hermana, cómplice a la distancia, que no fue muy circunspecta que digamos. Pero nada. Llegás. Dia normal.
Tu hermano le da un set de mate a tu hija. Se pone a cebar mate imaginario la loquita, y a convidarle a todos. Y a vos, tu hermano te da un papel.
Un papel con el resumen de la operación de Ticketek. Con tu campo para ver a Paul.
Te acordás de la primera cancion de los Beatles que escuchaste (She loves you?). Te acordás de tu hermana que está lejos. Te quedás como un salame, quieto, mientras tirás una jodita para el video que filma tu cuñada.
Reaccionás tarde. Te das cuenta de que esta gente se enteró de que no te alcanzaba y se lanzó a un complot internacional para conseguirte la entrada. Que te quieren tanto como para, no comprarte la entrada; sino como para llamarse por teléfono, combinar la compra, venirse a tu casa, mentirte descaradamente para mantener la sorpresa, hacer un papel alusivo (ver foto).
Piensan en vos. Las personas que te quieren piensan en vos. Capaz no les alcanzaba para la entrada y te compran una remera, no sé. La entrada es lo de menos.
La plata se me va a acabar. Me voy a perder muchos más recitales. Pero hasta el último minuto de mi vida voy a tener gente que piensa en mi. Qué fortuna!
jueves, 10 de febrero de 2011
Amigos
Amigos, me alegra decirles que agregamos a los amigos de la Varietè a Melannie, cuyos sitios agregamos a nuestra Blogoslavia! Visiten no más, tienen los links acá abajo. Y a los amigos de Melannie que pronto serán nuestros amigos, bienvenidos!
Además, tenemos a la gente de Una Resaca Cualquiera, que nos sique always y a la que seguimos fervorosamente. Bienvenidos también!!
Además, tenemos a la gente de Una Resaca Cualquiera, que nos sique always y a la que seguimos fervorosamente. Bienvenidos también!!
martes, 29 de junio de 2010
Brothers & Sister
Uno extraña. Yo no tengo nada con los hijos únicos, eh? Todo bien. Sólo digo que cuando uno tiene hermanos, ser hijo único tiene sus cosas.
Si, claro. Los padres son todos de uno, y las malacrianzas se multiplican.
Pero tener hermanos es una cosa de locos! Los recovecos de tiempo que se comparten, y las pequeñas grandes anécdotas, hasta las puteadas se extrañan.
Aquél asado para los amigos, aquella novia que tan bien le caía a tu hermana, las Fiestas, los cumpleaños.
"Ayuda a tu hermano a cruzar el río y verás que tú también llegaste a la orilla", dice una frase anónima. En ésta noche melancólica, deseo que mis hermanos estén en su orilla, porque eso significa que yo estoy ahi, con ellos.
Este post está dedicado a mi hermana, que a esta altura debe tener las mejillas coloradas de llanto. Beso, Negrita!
Si, claro. Los padres son todos de uno, y las malacrianzas se multiplican.
Pero tener hermanos es una cosa de locos! Los recovecos de tiempo que se comparten, y las pequeñas grandes anécdotas, hasta las puteadas se extrañan.
Aquél asado para los amigos, aquella novia que tan bien le caía a tu hermana, las Fiestas, los cumpleaños.
"Ayuda a tu hermano a cruzar el río y verás que tú también llegaste a la orilla", dice una frase anónima. En ésta noche melancólica, deseo que mis hermanos estén en su orilla, porque eso significa que yo estoy ahi, con ellos.
Este post está dedicado a mi hermana, que a esta altura debe tener las mejillas coloradas de llanto. Beso, Negrita!
martes, 8 de diciembre de 2009
La prueba del teléfono
El celular puede ser realmente molesto cuando uno prefiere que no lo encuentren. Claro, la mayoría de ellos tiene el botón "off", pero tener un celular apagado es como tener un auto sin nafta: al pedo.
Sin embargo, este no es un velado apoyo al tarifazo tecnológico. Al contrario, los celulares nos han ayudado involuntariamente a saber quiénes son nuestros verdaderos amigos.
Como? Simple. Vaya a su lista de contactos de su teléfono móvil. Observe cuántas personas le dieron su teléfono. Esas serían lo que damos en llamar el segundo cordón de amigos. Esto es, amigos suficientemente cercanos como para que ud pueda llamar, a cualquier hora, a un teléfono que es básicamente de uso público. A todo el mundo le damos el celular: citas fallidas, ex novias reventadas, jefes mala/buena onda, plomeros matriculados, y que se yo. De mirar el celular, se pueden encontrar muuchas cosas.
Ahora bien: si además del número de celular hay un número de telefonía fija, entonces la cosa cambia. Y mucho. Porque el número fijo es el equivalente de la intimidad del hogar. Es el que uno sale corriendo de la ducha a atender; o se lleva a la ducha, si es inalámbrico.
Si una persona está dispuesta a atenderle el teléfono a uno en la ducha, sentado en el inodoro o cortándose las uñas de los piés, entonces esa persona pasa a un siguiente cordón, que sería el primero, digamos.
Claro, este sistema no nos permite definir quienes serían la Capital Federal de amigos. Probablemente sean esas personas de las cuáles aún sabemos el teléfono de memoria...
Sin embargo, este no es un velado apoyo al tarifazo tecnológico. Al contrario, los celulares nos han ayudado involuntariamente a saber quiénes son nuestros verdaderos amigos.
Como? Simple. Vaya a su lista de contactos de su teléfono móvil. Observe cuántas personas le dieron su teléfono. Esas serían lo que damos en llamar el segundo cordón de amigos. Esto es, amigos suficientemente cercanos como para que ud pueda llamar, a cualquier hora, a un teléfono que es básicamente de uso público. A todo el mundo le damos el celular: citas fallidas, ex novias reventadas, jefes mala/buena onda, plomeros matriculados, y que se yo. De mirar el celular, se pueden encontrar muuchas cosas.
Ahora bien: si además del número de celular hay un número de telefonía fija, entonces la cosa cambia. Y mucho. Porque el número fijo es el equivalente de la intimidad del hogar. Es el que uno sale corriendo de la ducha a atender; o se lleva a la ducha, si es inalámbrico.
Si una persona está dispuesta a atenderle el teléfono a uno en la ducha, sentado en el inodoro o cortándose las uñas de los piés, entonces esa persona pasa a un siguiente cordón, que sería el primero, digamos.
Claro, este sistema no nos permite definir quienes serían la Capital Federal de amigos. Probablemente sean esas personas de las cuáles aún sabemos el teléfono de memoria...
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Giles retardados
Mis amigos son unos atorrantes, igual que los de Serrat. Y al igual que los del Nano están elegidos con una vara muy rasa. Es la vara de la profunda amistad, del extrañar que solo desaparece cuando nos vemos, y vuelve como una triste alegría cuando nos separamos. Como los murguistas cuando se despiden del tablado, mis amigos se despiden con una sonrisa en la cara y lágrimas en el corazón.
Ustedes no conocen a mis amigos? Se los presento.
Ustedes no conocen a mis amigos? Se los presento.
domingo, 22 de noviembre de 2009
Casi siempre
Hay cosas hermosas en este mundo.
El atardecer en el río, desde el puerto de Colonia. Los abrazos. La sonrisa, cuando es con todo el cuerpo. Las caricias. La tormenta desde el espigón.
Querer, sufrir, vivir. Gracias por eso.
El atardecer en el río, desde el puerto de Colonia. Los abrazos. La sonrisa, cuando es con todo el cuerpo. Las caricias. La tormenta desde el espigón.
Querer, sufrir, vivir. Gracias por eso.
viernes, 18 de enero de 2008
Perdón por la tristeza
Vengo masticando este post desde hace un tiempo, pero era (es) un tema recurrente y prefería esta vez saber bien que decir.
No es un post acerca de la amistad. Es acerca de mis amigos.
Hay algo que me sorprende. "El amigo es un hermano que se elige" dice la frase. Pero no creo que sea tan así. Es real que uno busca juntarse con gente parecida a uno, y va separándose de aquellas personas que no lo son tanto.
¿Cómo elige uno? Uno no anda diciendo "bueno, sos mi amigo" o "desde ahora somos amigos". Un día uno está tomando una cerveza, sentado en la silla de plástico en el balcón de la casa de alguien, y se da cuenta de que ese alguien es amigo de uno. En realidad, uno se vuelve a dar cuenta, uno vuelve a confirmarlo. Aunque después uno no vea a ese alguien por meses, o años.
Pero estoy hablando de la amistad, y la idea no era esa. Lo que digo es que así son mis amigos. A muchos los veo cada tanto, muchos viven a kilómetros y kilómetros de mi casa, y aún así cada vez que nos juntamos hay un momento en el que esa confirmación se da, espontánea.
Por eso mis amigos se han vuelto tan importantes para mí. Cada uno de ellos guarda un momento que también es mio, un recuerdo que está en mi mente, un abrazo que nos dimos.
Es una gilada, no? Otra vez no pensé en lo que decía...
No es un post acerca de la amistad. Es acerca de mis amigos.
Hay algo que me sorprende. "El amigo es un hermano que se elige" dice la frase. Pero no creo que sea tan así. Es real que uno busca juntarse con gente parecida a uno, y va separándose de aquellas personas que no lo son tanto.
¿Cómo elige uno? Uno no anda diciendo "bueno, sos mi amigo" o "desde ahora somos amigos". Un día uno está tomando una cerveza, sentado en la silla de plástico en el balcón de la casa de alguien, y se da cuenta de que ese alguien es amigo de uno. En realidad, uno se vuelve a dar cuenta, uno vuelve a confirmarlo. Aunque después uno no vea a ese alguien por meses, o años.
Pero estoy hablando de la amistad, y la idea no era esa. Lo que digo es que así son mis amigos. A muchos los veo cada tanto, muchos viven a kilómetros y kilómetros de mi casa, y aún así cada vez que nos juntamos hay un momento en el que esa confirmación se da, espontánea.
Por eso mis amigos se han vuelto tan importantes para mí. Cada uno de ellos guarda un momento que también es mio, un recuerdo que está en mi mente, un abrazo que nos dimos.
Es una gilada, no? Otra vez no pensé en lo que decía...
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