Hoy es el Día Internacional en Memoria del Holocausto. No es necesario escribir respecto de semejante acontecimiento, ni aclarar que es, sin dudas, una de las páginas más nefastas y desgarradoras de la historia moderna.
El sitio Vox.com entrega, a modo de homenaje, una serie de frases de Primo Levi. De ellas, rescatamos una que, nos parece, extiende su significado más allá.
"The ascent of the privileged, not only in the Lager but in all human coexistence, is an anguishing but unfailing phenomenon: only in utopias is it absent. It is the duty of righteous men to make war on all undeserved privilege, but one must not forget that this is a war without end. Where power is exercised by few or only one against the many, privilege is born and proliferates, even against the will of power itself"
Traducido:
"El ascenso de los privilegiados, no sólo en el Lager (Campo de Concentración) sino en toda la coexistencia humana, es un fenómeno angustiante pero infalible: solo en las utopías está ausente. Es el deber de los hombres de bien el hacer la guerra a todo privilegio inmerecido, pero uno no debe olvidar que se trata de una guerra sin fin. Allí adonde el poder sea ejercido por algunos o sólo uno en contra de la mayoría, el privilegio nace y prolifera, aun en contra del poder mismo".
Una guerra sin fin.
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miércoles, 27 de enero de 2016
jueves, 25 de junio de 2015
ACA
Si yo digo "Acta de Cuidados Accesibles", usted no me entiende. Si digo "Affordable Care Act", usted nota que yo puedo traducir, pero sigue sin entender demasiado. Si digo "Obamacare" quizás empiece a cachar lo que estoy tratando de comunicarle.
En cualquier caso, la ACA, conocida com Obamacare, es la ley de servicios médicos accesibles que el presidente Barack Obama utilizó como caballito de batalla durante su administración.
Cabe aclarar que los servicios médicos en los Estados Unidos son carísimos. De acuerdo con este informe (en inglés) son la mayor causa de bancarrota, superando créditos universitarios, tarjetas de crédito y otras formas de endeudamiento. Quien vive en Argentina, por caso, no termina de entender esto, porque el acceso a la salud es más universal (en qué condiciones no viene a cuento de éste post).
Siendo que Obama utilizó la ACA como su entrega para la posteridad, los republicanos la odian, básicamente. Hicieron, durante años, denodados intentos para derogarla de diferentes formas. El último de los intentos fue una presentación ante la Corte Suprema, en la que se utilizaba una lectura textual de la ley para intentar bajarla (El diario El País de España lo explica muy bien acá).
La cosa es que la Corte Suprema apoyó el concepto de Obama y le dió un espaldarazo importante a la ACA, con lo que, parece, la ley llegó para quedarse. Ante tantos intentos fallidos, los opositores republicanos seguramente se darán por vencidos.
Ah, no? Van a seguir intentando bajarla?
Diferentes candidatos presidenciales norteamericanos ya dijeron que la ley es mala, que es cara, que es injusta, etc, etc. Todos elementos que han sido desmentidos con datos, pero que se siguen tirando así, de mala leche.
Por qué menciono esto? Se me hace que es una excelente forma de demostrar cómo funciona la política a nivel global. Y creo que la polarización que sufre Estados Unidos entre republicanos y demócratas sirve como análisis comparativo de otras polarizaciones y dinámicas políticas.
En cualquier caso, la ACA, conocida com Obamacare, es la ley de servicios médicos accesibles que el presidente Barack Obama utilizó como caballito de batalla durante su administración.
Cabe aclarar que los servicios médicos en los Estados Unidos son carísimos. De acuerdo con este informe (en inglés) son la mayor causa de bancarrota, superando créditos universitarios, tarjetas de crédito y otras formas de endeudamiento. Quien vive en Argentina, por caso, no termina de entender esto, porque el acceso a la salud es más universal (en qué condiciones no viene a cuento de éste post).
Siendo que Obama utilizó la ACA como su entrega para la posteridad, los republicanos la odian, básicamente. Hicieron, durante años, denodados intentos para derogarla de diferentes formas. El último de los intentos fue una presentación ante la Corte Suprema, en la que se utilizaba una lectura textual de la ley para intentar bajarla (El diario El País de España lo explica muy bien acá).
La cosa es que la Corte Suprema apoyó el concepto de Obama y le dió un espaldarazo importante a la ACA, con lo que, parece, la ley llegó para quedarse. Ante tantos intentos fallidos, los opositores republicanos seguramente se darán por vencidos.
Ah, no? Van a seguir intentando bajarla?
Diferentes candidatos presidenciales norteamericanos ya dijeron que la ley es mala, que es cara, que es injusta, etc, etc. Todos elementos que han sido desmentidos con datos, pero que se siguen tirando así, de mala leche.
Por qué menciono esto? Se me hace que es una excelente forma de demostrar cómo funciona la política a nivel global. Y creo que la polarización que sufre Estados Unidos entre republicanos y demócratas sirve como análisis comparativo de otras polarizaciones y dinámicas políticas.
jueves, 29 de mayo de 2014
Cracias por nada
Hoy me levanté y dije "que concepto controvertido puedo defender como para meterme en quilombos?"
La democracia es, dicen los que saben, el mejor sistema de gobierno que se ha inventado hasta acá. Claro, algunos estaban en desacuerdo (nosotros tenemos nuestras dudas) pero, a los efectos de este post, vamos a dar esa afirmación por válida.
Las alternativas de la democracia son muchas. El juego de poderes (no me refiero a legislativo, judicial, ejecutivo, sino a poderes fácticos) condiciona casi siempre a los actores políticos. Esto implica, por ejemplo, que cuando un ejecutivo asume muchos en su gabinete son "favores" que se pagan con cargos.
Ahora bien, al grano: el nepotismo. A propósito de José Alperovich, gobernador de Tucumán, les dejo este link en el que un medio se rasga las vestiduras por el rampante nepotismo en la política argentina. Para aclarar, el nepotismo es la "desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos", de acuerdo con la RAE. O sea, amparados en el poder discrecional que tienen ciertos cargos para elegir asesores, secretarios, etc, muchos meten al cuñado, al sobrino, etc. En la Argentina le llamamos "acomodo", "palanca", etc.
La idea acá no es defender el nepotismo. Ni mucho menos a Alperovich (dios nos guarde).
Sin embargo me imagino un escenario. Supongan que soy ministro de Economía. Tengo un hermano, digamos, periodista, con experiencia en el campo de la prensa, y con cierta trayectoria. Necesito alguien que me haga la prensa en el ministerio, alguien de mi confianza dentro de esa oficina que suele ser neurálgica.
Sin dudas, habrá mejores periodistas para ocupar el puesto que mi hermano ¿Pero más confiables? No lo creo. Y desafortunadamente, en un sistema democrático en el que la lealtad no existe, y en el que por los recovecos que uno deja se cuelan otros, hay zonas en que la confianza es tan importante como la idoneidad. No va a ser el primer jefe de prensa que le escupe el asado a su jefe por intereses políticos.
Con esto me refiero a que una cosa es acomodar a tu hijo en una oficina para que cobre un sueldo, o que un puntero te de laburo para sacarte un porcentaje. Y otra es revalorizar la confianza de personas idóneas que están en tu ámbito, a efectos de sumar a la capacidad confiabilidad.
Ustedes me dirán que eso no es lo que sucede en la Argentina, que acá se van al carajo. Y que si la preferencia no es "desmedida" no es nepotismo. Podemos coincidir. Pero me parece válida la aclaración.}
Y por otro lado, me parece igual o más nefasta la idea de ubicar a alguien en el gabinete por un compromiso político. Las negociaciones que llevan luego a colocar a gente "de favor" en lugares estratégicos de un gobierno terminan dándole poder a los Cobos del mundo.
Eso también es cleptocracia. Otra forma, pero cleptocracia al fin.
La democracia es, dicen los que saben, el mejor sistema de gobierno que se ha inventado hasta acá. Claro, algunos estaban en desacuerdo (nosotros tenemos nuestras dudas) pero, a los efectos de este post, vamos a dar esa afirmación por válida.
Las alternativas de la democracia son muchas. El juego de poderes (no me refiero a legislativo, judicial, ejecutivo, sino a poderes fácticos) condiciona casi siempre a los actores políticos. Esto implica, por ejemplo, que cuando un ejecutivo asume muchos en su gabinete son "favores" que se pagan con cargos.
Ahora bien, al grano: el nepotismo. A propósito de José Alperovich, gobernador de Tucumán, les dejo este link en el que un medio se rasga las vestiduras por el rampante nepotismo en la política argentina. Para aclarar, el nepotismo es la "desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos", de acuerdo con la RAE. O sea, amparados en el poder discrecional que tienen ciertos cargos para elegir asesores, secretarios, etc, muchos meten al cuñado, al sobrino, etc. En la Argentina le llamamos "acomodo", "palanca", etc.
La idea acá no es defender el nepotismo. Ni mucho menos a Alperovich (dios nos guarde).
Sin embargo me imagino un escenario. Supongan que soy ministro de Economía. Tengo un hermano, digamos, periodista, con experiencia en el campo de la prensa, y con cierta trayectoria. Necesito alguien que me haga la prensa en el ministerio, alguien de mi confianza dentro de esa oficina que suele ser neurálgica.
Sin dudas, habrá mejores periodistas para ocupar el puesto que mi hermano ¿Pero más confiables? No lo creo. Y desafortunadamente, en un sistema democrático en el que la lealtad no existe, y en el que por los recovecos que uno deja se cuelan otros, hay zonas en que la confianza es tan importante como la idoneidad. No va a ser el primer jefe de prensa que le escupe el asado a su jefe por intereses políticos.
Con esto me refiero a que una cosa es acomodar a tu hijo en una oficina para que cobre un sueldo, o que un puntero te de laburo para sacarte un porcentaje. Y otra es revalorizar la confianza de personas idóneas que están en tu ámbito, a efectos de sumar a la capacidad confiabilidad.
Ustedes me dirán que eso no es lo que sucede en la Argentina, que acá se van al carajo. Y que si la preferencia no es "desmedida" no es nepotismo. Podemos coincidir. Pero me parece válida la aclaración.}
Y por otro lado, me parece igual o más nefasta la idea de ubicar a alguien en el gabinete por un compromiso político. Las negociaciones que llevan luego a colocar a gente "de favor" en lugares estratégicos de un gobierno terminan dándole poder a los Cobos del mundo.
Eso también es cleptocracia. Otra forma, pero cleptocracia al fin.
jueves, 7 de marzo de 2013
América Latina
El fallecimiento de Hugo Chávez debería tomarse en primer lugar como la muerte de un tipo de 58 años a manos de una enfermedad terrible. En segundo lugar, como la muerte de un presidente constitucional, votado por una cómoda mayoría de su pueblo en el mes de diciembre. Y en tercer lugar como la desaparición de un líder regional que, equivocado o no, estaba comprometido con sus ideas. Algo que no muchos pueden decir.
Este será un post que, como todos los textos que analizan la historia mientras sucede, serán desprolijos y estarán errados en más de un pasaje. Por ahora, son impresiones.
Muchas cosas separan la ideología de este blog con el manejo que Chávez hizo de la política venezolana. Y en muchas otras estamos de acuerdo. Sin embargo, no vivimos en Venezuela. Los venezolanos votan, se autodeterminan. En este sentido, Beatriz Sarlo saca hoy una nota en la Nación en la que señala algo que nos parece fundamental:
" (...) en la mayoría de los países sudamericanos, la democracia no ha persuadido de que es un régimen capaz de superar los límites que le plantean la pobreza y la injusta distribución del ingreso, la violencia (que en Venezuela perduró y se agravó durante el chavismo) y la destitución en la vida cotidiana"
Los defensores de la institucionalidad suelen pasar por alto que el hambre, la pobreza, el deshaucio, ponen a las instituciones en jaque. Como alguna vez dijo Saramago, "Podemos tener todas las instituciones y partidos funcionando con unas normas establecidas, pero por detrás se estará produciendo un vaciamiento de la democracia". Ese vacío, y no la institucionalidad pulcra y enajenada, deberían ser objetivos de los líderes. Por eso, en su vida y en su muerte, Chávez es tan recordado. Los pobres no le eran indiferentes.
Lo que rescatamos de Chávez es su intención de mirar hacia América Latina por una vez en la historia del subcontinente. Un subcontinente que, en los últimos años, ha mejorado. Esto lo dice la ONU, no el Indec. La tarea de unirse con los países de Latinoamérica fue central en la idea chavista. Ojalá que esto no cambie, ni en Venezuela ni en ningún otro país.
Al cierre de este post muchos nos supondrán Chavistas encubiertos, o hipócritas oportunistas. Lo cierto es que a Venezuela le vendría bien cambiar muchas cosas. Pero esas charlas quedarán para otros días. Hoy elegimos pensar en América Latina, que después de 12 años de avances, sigue teniendo una deuda enorme con sus más necesitados. Es lo que Chávez pedía.
Este será un post que, como todos los textos que analizan la historia mientras sucede, serán desprolijos y estarán errados en más de un pasaje. Por ahora, son impresiones.
Muchas cosas separan la ideología de este blog con el manejo que Chávez hizo de la política venezolana. Y en muchas otras estamos de acuerdo. Sin embargo, no vivimos en Venezuela. Los venezolanos votan, se autodeterminan. En este sentido, Beatriz Sarlo saca hoy una nota en la Nación en la que señala algo que nos parece fundamental:
" (...) en la mayoría de los países sudamericanos, la democracia no ha persuadido de que es un régimen capaz de superar los límites que le plantean la pobreza y la injusta distribución del ingreso, la violencia (que en Venezuela perduró y se agravó durante el chavismo) y la destitución en la vida cotidiana"
Los defensores de la institucionalidad suelen pasar por alto que el hambre, la pobreza, el deshaucio, ponen a las instituciones en jaque. Como alguna vez dijo Saramago, "Podemos tener todas las instituciones y partidos funcionando con unas normas establecidas, pero por detrás se estará produciendo un vaciamiento de la democracia". Ese vacío, y no la institucionalidad pulcra y enajenada, deberían ser objetivos de los líderes. Por eso, en su vida y en su muerte, Chávez es tan recordado. Los pobres no le eran indiferentes.
Lo que rescatamos de Chávez es su intención de mirar hacia América Latina por una vez en la historia del subcontinente. Un subcontinente que, en los últimos años, ha mejorado. Esto lo dice la ONU, no el Indec. La tarea de unirse con los países de Latinoamérica fue central en la idea chavista. Ojalá que esto no cambie, ni en Venezuela ni en ningún otro país.
Al cierre de este post muchos nos supondrán Chavistas encubiertos, o hipócritas oportunistas. Lo cierto es que a Venezuela le vendría bien cambiar muchas cosas. Pero esas charlas quedarán para otros días. Hoy elegimos pensar en América Latina, que después de 12 años de avances, sigue teniendo una deuda enorme con sus más necesitados. Es lo que Chávez pedía.
lunes, 18 de febrero de 2013
Temas de Latinoamérica
Tenemos dos temas que cubrir. Bah, si nos ponemos a cubrir todos los temas no nos alcanza la vida. Pero apuntamos, en éste post, a dos cuestiones.
- Hemos hablado de la autodeterminación de los pueblos. Más allá de las valoraciones de sus dirigentes, y de que ninguno es perfecto, los pueblos eligen. Esto es hermoso. Y nadie debe pensar que esto es conformismo. Las elecciones libres son un derecho por el que luchamos todos los días. Pregunten en Honduras, si no. O en Paraguay.
En ese contexto Ecuador eligió. Y por suerte el camino que eligió es el que le trajo muchas buenas cosas al propio pueblo y a toda América Latina. Insistimos: con errores. Con matices. Con políticas profundamente criticables. Pero sin duda, muchas buenas cosas.
Y para esos errores y críticas, están los canales apropiados. No sirven bloqueos, ni invasiones, ni golpes.
En este mismo apartado saludamos el regreso de Hugo Chávez a Venezuela ¿Porque nos gusta Chávez? No. Porque le gusta a Venezuela. Lo que nos parezca a nosotros es otra cosa.
- Leemos en Página 12 una buena nota de Eric Nepomuceno. "Brasil siempre ha sido un país de contrastes", dice. Y ennumera problemas que trajo aparejado el gran crecimiento de la clase media en la nación hermana.
"La nueva clase media tiene acceso a automóviles, televisores y heladeras, frecuenta aeropuertos y viaja en las vacaciones. Pero sigue sin contar con una atención mínimamente decente en la salud pública, no tiene acceso a una educación de calidad y confunde derecho al consumo con sus derechos de ciudadano", señala.
Nos permitimos extrapolar esta situación a toda América Latina. Y lo hacemos desde la suposición, porque sólo conocemos lo que hemos leído (mucho) y visitado (muy poco). Incluso, si me apuran, creo que ese es el problema de todas las naciones emergentes.
Invito a los dirigentes responsables a dedicarse a estas cuestiones, en lugar de a payasadas, como es su costumbre (ven? críticas)
- Hemos hablado de la autodeterminación de los pueblos. Más allá de las valoraciones de sus dirigentes, y de que ninguno es perfecto, los pueblos eligen. Esto es hermoso. Y nadie debe pensar que esto es conformismo. Las elecciones libres son un derecho por el que luchamos todos los días. Pregunten en Honduras, si no. O en Paraguay.
En ese contexto Ecuador eligió. Y por suerte el camino que eligió es el que le trajo muchas buenas cosas al propio pueblo y a toda América Latina. Insistimos: con errores. Con matices. Con políticas profundamente criticables. Pero sin duda, muchas buenas cosas.
Y para esos errores y críticas, están los canales apropiados. No sirven bloqueos, ni invasiones, ni golpes.
En este mismo apartado saludamos el regreso de Hugo Chávez a Venezuela ¿Porque nos gusta Chávez? No. Porque le gusta a Venezuela. Lo que nos parezca a nosotros es otra cosa.
- Leemos en Página 12 una buena nota de Eric Nepomuceno. "Brasil siempre ha sido un país de contrastes", dice. Y ennumera problemas que trajo aparejado el gran crecimiento de la clase media en la nación hermana.
"La nueva clase media tiene acceso a automóviles, televisores y heladeras, frecuenta aeropuertos y viaja en las vacaciones. Pero sigue sin contar con una atención mínimamente decente en la salud pública, no tiene acceso a una educación de calidad y confunde derecho al consumo con sus derechos de ciudadano", señala.
Nos permitimos extrapolar esta situación a toda América Latina. Y lo hacemos desde la suposición, porque sólo conocemos lo que hemos leído (mucho) y visitado (muy poco). Incluso, si me apuran, creo que ese es el problema de todas las naciones emergentes.
Invito a los dirigentes responsables a dedicarse a estas cuestiones, en lugar de a payasadas, como es su costumbre (ven? críticas)
martes, 16 de octubre de 2012
It just ain't so
"No es lo que no sabes lo que te causa problemas, es lo que sabes con certeza y no es así."
Mark Twain
"No vamos a dejar que nuestra campaña sea dictada por los chequeadores de datos". La frase pertenece a Neil Newhouse, un encuestador que trabaja con el candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos, Mitt Romney. Newhouse se refiere a una intensa moda en el periodismo norteamericano, en la que muchas publicaciones tienen un equipo de "chequeadores" (Fact-Checkers) que analizan las cosas que los personajes dicen en público, y les asignan un nivel de verdad (o de frutes).
La nota linkeada arriba (en inglés) muestra que, a pesar del crecimiento de los chequeadores en publicaciones de diversa magnitud, desde el Washington Post hasta pequeños sitios web, las mentiras y exageraciones siguen existiendo.
Esta nota del New York Times (inglés) lo resume. "No les importa (mentir) porque consigue votos", dice Brooks Jackson, director de FactCheck.org, un proyecto de la Universidad de Pensilvania. Muchas veces la cantidad de declaraciones es tal que es imposible chequearlas todas. Además, las redes sociales, los blogs y el resto de las herramientas virtuales hacen, al mismo tiempo, más sencilla la existencia de sitios de chequeo de datos, y también la creación de sitios partidarios que lanzan consignas como si fuesen ciertas. Brendan Nyhan, profesor del Dartmouth College, aclara, en la nota linkeada, que el calificativo de "chequeo de datos" puede ser agregado a cualquier comentario de cualquier clase. En definitiva, quién chequea al chequeo.
Y acá vamos a un dato interesante. Traduzco textual del NYT: "La confianza en los viejos árbitros, los medios masivos, cayó precipitadamente en décadas recientes: el porcentaje de norteamericanos que confía en que los diarios, la TV y la radio reportan las noticias acertadamente y con justicia cayó al 43% en 2012, desde el 72% en 1976, de acuerdo a una encuesta de Gallup."
O sea: los políticos hablan. Quienes simpatizan con ellos, les creen. Quienes no, creen que mienten ¿Quiénes podrían dirimir eso? Los medios. Pero a los medios tampoco les cree nadie. Surgen, claro, una serie de preguntas ¿Los medios están para dirimir eso? ¿Es esa la función? Volveremos a ello luego.
Por otro lado, ante esta evidencia, no sorprende que sea cada vez más difícil tener una charla de política. En tanto existan bandos en lugar de opiniones, seguirá siendo complicado. Y esto tampoco implica conceder cosas con las que no se está de acuerdo. Es válido que una discusión termine con dos personas pensando que la otra está equivocada, y que eso no implique peleas a muerte (obvio, uno tiende a ser amigo de quienes piensan como uno en cuestiones básicas, pero ese es otro tema).
Lo más preocupante no es eso. Lo más preocupante es que, a esta altura, no importa que es cierto y que no. Eso es gravísimo.
Hasta hace un tiempo se hacía difícil comprender los episodios en toda su magnitud; en parte por la multiplicación de voces, en parte por el cambio de lenguaje que implicó la virtualidad, creemos nosotros. Pero ahora ya ni calienta.
Y con esto introduzco lo siguiente: ¿cuántos diarios argentinos tienen una sección de chequeo? Si me apuran, ninguno. Sólo La Nación levanta datos del sitio Chequeado.com, un sitio muy bueno que recomiendo fervientemente. Arriesgo: a los diarios tampoco les calienta. Por eso no chequean. Porque a nadie le importa, entonces no es vital para la venta de publicidad.
Entonces, la multiplicación del acceso a la información obliga a incorporar mejores herramientas en la aprehensión de esos datos. Sino, el volumen es perjudicial en lugar de beneficioso. También es necesario bancarse el disenso. La democracia no es sinónimo de consenso, sino de mayorías. Y respetar las mayorías es un signo de madurez institucional y democrática.
"Tenemos los políticos que nos merecemos" dicen los veteranos. Sucede lo mismo con los medios. Mientras predicar para los conversos sea negocio, al menos.
jueves, 12 de agosto de 2010
No estoy seguro...
Resulta que el gobierno recibió un "duro golpe" con la aprobación de la intervención del INDEC en el Senado (quizás, el primer punto que debió tratarse en el Congreso, antes que retenciones, facultades, ley de medios, etc). Una decisión muy acertada, ya que supone la normalización de una entidad muy vapuleada y fundamental. Bien. Pero no es ese el tema.
Saben que senadora votó con la oposición? Roxana Latorre. Si, la que, en debates anteriores (el último fue el del 82%) fue acusada de traidora, veleta, borocotista, etc. Bueno, esta vez, apenas la mencionan como una de las que votó.
Por otro lado, el compañero Grondona liquida a Hermes Binner, gobernador de Santa Fe. "Deserción" es una palabra muy fuerte, Marian ¿Tanto cuesta aceptar que el tipo puede pensar lo que piensa, como tanta gente? Y llegado el caso, si se trata de una dependencia fiscal del Gobierno Nacional, ¿es loco pensar que el tipo quiere seguir recibiendo guita para manejar una provincia que estuvo pésimamente manejada por (entre otros) el mismísimo Carlos "Cebollita" Reutemann?
No todos los que piensan como vos son amigos. Ni los que piensan en tu contra, traidores. Se llama democracia, creo...
EX POST: Mario Wainfeld (uno de los pocos aún legibles en Página) dice esto, y deja chiquita a mi defensa de Binner.
Saben que senadora votó con la oposición? Roxana Latorre. Si, la que, en debates anteriores (el último fue el del 82%) fue acusada de traidora, veleta, borocotista, etc. Bueno, esta vez, apenas la mencionan como una de las que votó.
Por otro lado, el compañero Grondona liquida a Hermes Binner, gobernador de Santa Fe. "Deserción" es una palabra muy fuerte, Marian ¿Tanto cuesta aceptar que el tipo puede pensar lo que piensa, como tanta gente? Y llegado el caso, si se trata de una dependencia fiscal del Gobierno Nacional, ¿es loco pensar que el tipo quiere seguir recibiendo guita para manejar una provincia que estuvo pésimamente manejada por (entre otros) el mismísimo Carlos "Cebollita" Reutemann?
No todos los que piensan como vos son amigos. Ni los que piensan en tu contra, traidores. Se llama democracia, creo...
EX POST: Mario Wainfeld (uno de los pocos aún legibles en Página) dice esto, y deja chiquita a mi defensa de Binner.
martes, 31 de marzo de 2009
Lo cortés no quita lo valiente
La ocasión no merece hablar de política. Quién no sepa que decir de Raúl Alfonsín, que agarre un libro.
Simplemente, un pequeño homenaje. En la Varietè no somos radicales, o al menos no de la UCR. Pero Alfonso fue el primero de una seguidilla de presidentes constitucionales en un país que sufrió muchísimo los golpes de Estado. Eso solo es un mérito.
Alguna vez Carlos Menem, ninguneando a sus rivales, aseguró que sólo podía discutir de política con Alfonsín, lo cuál constituía un gran elogio.
En el '83 yo tenía 5 años, pero me acuerdo de mi abuelo llevándonos a todos en su Peugeot 504 de 5 velocidades a festejar la asunción de Alfonsín, aún cuando mi abuelo era de la UCeDe y no tenía muchos problemas con los gobiernos de facto.
Así que Raúl, si nos permite, le dedicamos un tema bellísimo y que, nos parece, viene al caso. La casa no está en orden, pero vaya sin culpas.
Simplemente, un pequeño homenaje. En la Varietè no somos radicales, o al menos no de la UCR. Pero Alfonso fue el primero de una seguidilla de presidentes constitucionales en un país que sufrió muchísimo los golpes de Estado. Eso solo es un mérito.
Alguna vez Carlos Menem, ninguneando a sus rivales, aseguró que sólo podía discutir de política con Alfonsín, lo cuál constituía un gran elogio.
En el '83 yo tenía 5 años, pero me acuerdo de mi abuelo llevándonos a todos en su Peugeot 504 de 5 velocidades a festejar la asunción de Alfonsín, aún cuando mi abuelo era de la UCeDe y no tenía muchos problemas con los gobiernos de facto.
Así que Raúl, si nos permite, le dedicamos un tema bellísimo y que, nos parece, viene al caso. La casa no está en orden, pero vaya sin culpas.
sábado, 10 de enero de 2009
Demos gracia
Interrumpimos la música para recomendar una nota. Salió hace un tiempo en Crítica, y la firma Martín Caparrós.
Una vez un profesor me dijo, para levantarme el ánimo, que la alegría sólo puede existir como contrapartida de la tristeza. En ese momento (17 años) me pareció una gansada, y hoy me parece una obviedad. Pero al margen de esto, es cierto que los humanos somos muy amigos de las dicotomías, del bien y el mal reproducidos en cada una de ellas.
Lo bueno de la nota de Caparrós es que se mete con la democracia. Y, siendo que es "el mejor sistema", se pregunta que pasa con los peores.
Pero él lo dice mejor que yo.
http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=15924
Una vez un profesor me dijo, para levantarme el ánimo, que la alegría sólo puede existir como contrapartida de la tristeza. En ese momento (17 años) me pareció una gansada, y hoy me parece una obviedad. Pero al margen de esto, es cierto que los humanos somos muy amigos de las dicotomías, del bien y el mal reproducidos en cada una de ellas.
Lo bueno de la nota de Caparrós es que se mete con la democracia. Y, siendo que es "el mejor sistema", se pregunta que pasa con los peores.
Pero él lo dice mejor que yo.
http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=15924
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