Familiares sufrieron recientemente un robo en un país Latinoamericano que no es Argentina ¿Qué familiares? ¿Qué país? ¿Qué les robaron? No viene al caso. Si no lo sabe, puede preguntarme por los medios correspondientes. Y si no puede, significa que no tiene necesidad de saberlo.
En 2012 publicamos una nota de las que más orgullo nos provocan acá en la Varietè, que es esta. En ella recorremos cuestiones relativas a la inseguridad: la sensación de inseguridad, que existe; las estadísticas, sus carencias, sus revelaciones; etcétera. Recomiendo que vuelvan a leerla, no porque sea linda, sino porque viene a cuento de lo que sigue.
2016. Muchas cosas han pasado en el continente. No sólo en América Latina sino en todo el continente, en Europa, y en muchos sitios más. Las características de la inseguridad varían regionalmente. Sin embargo, hay un tema común.
Es la violencia.
La violencia es maestra del disfraz. Aparece en muchos contextos, de formas muy diferentes. Violencia es de género. Es racial. Es religiosa. Violencia es verbal. Es económica. Violencia es no tener qué morfar. Es no tener futuro. La violencia cambia nariz, pone peluca, anteojos, y reaparece, en otros contextos. Fíjense que, cualquiera sea el país en el que usted lea esto, algunas "violencias" se aplican, y otras no.
Pero son todas la misma.
Muchos hablan de la seguridad desde la violencia. Para sentirse seguros, muchos proponen medidas drásticas. Violentas. "Cortar por lo sano". Pocos recuerdan que la violencia tiene una asombrosa capacidad para reproducirse a sí misma. Y que, cuando unos tratan con violencia, no hacen más que garantizar que, cuando se voltee la taba, van a ser tratados igual.
¿Por qué estamos en un mundo violento? Es cierto, vivimos un período de relativa paz (aunque prosperan guerras no declaradas, claro). Sin embargo, vivimos amenazados. No me refiero sólo a la inseguridad que acaba de sufrir mi familia, sino a todas las amenazas de violencia. De hecho, la "inseguridad", como se la llama, es un problema, pero no es el que me resulta más preocupante.
En todo caso, me preocupa cómo se encaran, cómo se resuelven los temas de violencia. Me preocupa encontrar los orígenes ¿Quiénes se benefician con esta violencia?
Este blog se declara en contra de toda violencia. Y, como blog escrito por humanos, se declara también culpable de, en algún semáforo, en algún intercambio, haber sido violento. Pide disculpas. Y promete intentar (y fallar e intentar y fallar e intentar) desactivar la violencia sin violencia.
Es un maravilloso compromiso con los que vienen atrás nuestro.
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martes, 30 de agosto de 2016
miércoles, 6 de agosto de 2014
Esperanza
El mundo es un sitio cada vez más complicado. Me permito hacer una
lista de las cosas que (me) preocupan, sin orden de prioridades ni
ningún otro:
- La guerra en Medio Oriente.
- La guerra Ucrania-Rusia
- La epidemia de Ébola en África
- La situación financiera de la deuda en la Argentina
- FAO dice que hay 870 millones de personas en el planeta sufren hambre. O sea, 1 cada 8.
Y siguen las firmas.
Observen la candidez con la que están planteados estos problemas. No escribí "la invasión Rusa en Ucrania" ni "La intervención de occidente en el gobierno ucraniano". Traté, adrede, de bajarle el tono a las cosas.
El objetivo de esa candidez era señalar que, desde el rincón menos pensado, la vida te sorprende para bien. Cada tanto, tampoco hay que acostumbrarse. Pero a veces pasa.
Cuando le cuente a mi hija la historia de las Abuelas de Plaza de Mayo, le voy a poder contar un capítulo alegre entre tantos tremendos. Le voy a poder decir que yo estaba vivo el 5 de agosto de 2014, día en que Estela de Carlotto encontró a Guido. Y que ella también!
Y voy a poder darle esperanza. Una esperanza que todos sostuvimos y recuperamos cada vez que una abuela recuperaba a su nieto. Una esperanza que nos renueva las ganas de enfrentarnos a nuestros mucho más pequeños, mucho más mundanos y cotidianos problemas. Y que también nos envalentona para atacar aquella lista de arriba, que de solo leerla nos quiebra las rodillas.
Espero, en lo que me toca, tener una onza del coraje que a las Abuelas les sobra.
- La guerra en Medio Oriente.
- La guerra Ucrania-Rusia
- La epidemia de Ébola en África
- La situación financiera de la deuda en la Argentina
- FAO dice que hay 870 millones de personas en el planeta sufren hambre. O sea, 1 cada 8.
Y siguen las firmas.
Observen la candidez con la que están planteados estos problemas. No escribí "la invasión Rusa en Ucrania" ni "La intervención de occidente en el gobierno ucraniano". Traté, adrede, de bajarle el tono a las cosas.
El objetivo de esa candidez era señalar que, desde el rincón menos pensado, la vida te sorprende para bien. Cada tanto, tampoco hay que acostumbrarse. Pero a veces pasa.
Cuando le cuente a mi hija la historia de las Abuelas de Plaza de Mayo, le voy a poder contar un capítulo alegre entre tantos tremendos. Le voy a poder decir que yo estaba vivo el 5 de agosto de 2014, día en que Estela de Carlotto encontró a Guido. Y que ella también!
Y voy a poder darle esperanza. Una esperanza que todos sostuvimos y recuperamos cada vez que una abuela recuperaba a su nieto. Una esperanza que nos renueva las ganas de enfrentarnos a nuestros mucho más pequeños, mucho más mundanos y cotidianos problemas. Y que también nos envalentona para atacar aquella lista de arriba, que de solo leerla nos quiebra las rodillas.
Espero, en lo que me toca, tener una onza del coraje que a las Abuelas les sobra.
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Ay, Mariano, Mariano
El compañero Mariano Grondona publica hoy una nota realmente escalofriante, que se titula "¿Esta, aquella o 'ninguna' ley de medios?". En ésta, hace una serie de reflexiones respecto de el actual debate de ley de medios, pero sobre todo asegura que aprobar una ley de medios sería virtualmente inconstitucional. O sea, no se pueden aprobar nuevas leyes. Conveniente, ¿no?
Nosotros no sabemos nada de leyes, pero acá les van a dar una respuesta clarita, clarita.
Y claro, Mariano, eso te pasa por darle bola a Rodríguez Saá (cualquiera de ellos)
Nosotros no sabemos nada de leyes, pero acá les van a dar una respuesta clarita, clarita.
Y claro, Mariano, eso te pasa por darle bola a Rodríguez Saá (cualquiera de ellos)
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