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martes, 22 de enero de 2013

Corre al hospital



Ubican la película Forrest Gump? Ok, si no, hagan lo siguiente: Alcen los brazos y, con fuerza, intenten desenroscar la tapa del termo. Salgan. Cierren. Listo?

Forrest participa o presencia varios episodios elementales de la historia norteamericana del siglo pasado. Pero la mina que le gusta, Jenny, interpretada por Robin Wright, no le da demasiado bola y lo considera el amigo goma (lugar difícil de evitar, si los hay).

Cuestión que al final Jenny se encama con Forrest, le dice que lo ama, y después se las toma. Algunos años después, le escribe una carta a Forrest para invitarlo a tomar unos mates. Ah, y decirle que es el padre de su hijo. Ah, y que tiene HIV.

Todo este preludio es para hacerles la pregunta que me hice ayer, viendo la película: Forrest no corre riesgo de contagio? Es cierto, Jenny pudo contagiarse después de tener sexo con él, pero es más probable que se haya agarrado la enfermedad antes de eso, durante su etapa de fiesta loca. Correcto? Digo, una vez embarazada, o madre soltera, por buena que esté (que lo está sin dudas) el contagio se me hace más difícil. No?

En fin, si alguien lo ve a Robert Zemeckis, le pregunta, dale?

miércoles, 11 de agosto de 2010

"Chorear", Recursos Humanos.

Leyendo este artículo en Cracked, me di cuenta de que mucho de lo que hacen los ladrones en las películas es una gansada. Pero me interesó especialmente el tema de los recursos humanos. Veamos:

"When accepting new members into their gang, Hollywood criminals definitely need to work on their screening process. Joining a "crew", as it turns out, is even easier than winning a Grammy. You don't really need to possess a single useful skill at all, because there's this role that always needs to be filled: that of the terrifying madman who no one in their right mind would ever associate with" (las negritas son mías).

Lo de arriba significa, básicamente, que para sumarse a una pandilla no es necesario tener ninguna habilidad especial, porque siempre está el personaje del hampón limado que no tiene reparos en asesinarte con una cucharita de postre y un banderín de Flandria, y después seguir usando la misma cucharita para comerse el budín de pan mixto que tiene enfrente, mientras agita el banderín al ritmo de "Ohh, no tenés aguante".

Esto me puso a pensar: se trata de un problema de Recursos Humanos ¿Cómo elegir a quién sumar a una pandilla? ¿Cuáles son las descripciones de puesto, los organigramas? ¿Cómo se pagan los sueldos, las comisiones? Es muy loco.

Se vuelve entonces fundamental crear una consultora de RRHH para el crimen y la inmoralidad: podríamos decir, "Chorear, Consultora de Recursos Humanos para el Choreo y otras Yerbas".

Por supuesto, el domicilio de esta consultora no será develado, ni tendrá 0-800, ni nada. Pero debería existir. Algunos ejemplos:

- Si La mafia hubiese tenido los servicios de Chorear en "Casino", no le hubiesen dado laburo en Las Vegas a Joe Pesci. Ni ahi.
- En "Hoodlum" Andy García debería haberle hecho una serie de tests a Dutch Schultz.
- Pete Thornton no hubiese dejado a Jack Dalton ir con McGyver a las misiones.

Así que ya saben, productores de Hollywood.

domingo, 31 de mayo de 2009

Dad

Ok, Austin Powers es una película bastante berreta. Pero me gusta. Sobre todo, porque Mike Myers me hace reír, a pesar de que es una especie de Francella: hace siempre lo mismo, en diferentes personajes.

La cosa es que las tres secuelas tienen como participantes una banda que se llama Ming Tea. El nombre hace referencia a una marca que sponsoreaba a Ursula Andress. Y en realidad, son una banda que toca en algunos recitales pero siempre en personaje, nunca como personas reales. Myers tiene una cosa de rocker frustrado ( recuerden Wayne's World).
El tema que agregamos este domingo, para ponernos a tiro con la labor blogueril, es "Daddy wasn't there", un tema que Austin Powers canta a su padre por no darle éste ni cinco de bola.

No tiene mucho sentido. Simplemente una gilada divertida. No más.