lunes, 22 de septiembre de 2014
Pronósticos
No es posible que haya algo tan jodido que no zafemos ni con Chuck de nuestro lado, no?
Bueno, resulta que si. El sitio Vox publica este listado, centrado en Estados Unidos, pero que afecta globalmente (como casi todo lo que hace Estados Unidos), llamado "7 razones por las que Estados Unidos fallará en cuanto al Cambio Climático".
Así, mala onda.
No niego que alguien pueda estar exagerando un poco lo del cambio. Pero estoy convencido de que en más o menos tiempo el planeta va a tomar una actitud estilo "Ok, ahora me toca a mi", y nos va a demostrar que somos bastante menos poronga de lo que pensamos.
El problema, de acuerdo a la nota, es que ya no tenemos chance de revertirlo, sino de morigerarlo. Y que aún ese objetivo menor es casi imposible de alcanzar.
Y encima, la nota cita este otro ensayo en donde, básicamente, se explica que es necesario que todas las reservas de combustibles fósiles descubiertas y por descubrir se dejen sin explotar, lo que significaría una pérdida de US$ 20 billones. O sea, US$ 20.000.000.000.000.
Lo que más bronca me da es que, en algún momento, Roland Emmerich nos va a decir: "se los dije".
domingo, 27 de enero de 2008
Cambio de Vida
¿Alguna vez sintieron la necesidad o el deseo de haber vivido una época distinta de la que les tocó vivir? Seguramente.
El otro día pensaba lo bueno que hubiese sido tener 17 años en los ’60. Haber visto la primera época de Dylan, los Beatles; haber enganchado los inicios de muchas bandas fundacionales del rock mundial.
O haber vivido los ’40 y los inicios del blues, el gospel, el jazz. El Charleston y los mafiosos.
Y sin embargo, uno pertenece a su tiempo. Es obvio que uno añora aquello que no vivió; y se me ocurre que, de haberlo vivido, probablemente no nos hubiese parecido tan importante. Digo, haber podido comprar el Álbum Blanco el día que salió le hubiese sacado la emoción de comprarlo hoy, sabiendo que es uno de los mejores discos de la historia.
No se bien adónde lleva esta reflexión. Tal vez al hecho de que probablemente futuros nostálgicos nos envidien, como parte de su cualidad humana, cualidad que en ellos y en nosotros es y será inevitable.